Muere Eduardo Santos-Ruiz Díaz, el hombre que levantó dos imperios del vino en Rioja
El presidente del Grupo Barón de Ley fallece en Madrid a los 81 años, activo hasta sus últimos días. Su legado incluye el rescate de El Coto de Rioja y la construcción de Barón de Ley, dos de las bodegas más emblemáticas de España
El adiós a un gigante del vino español
El sector vitivinícola español ha perdido a una de sus figuras más relevantes de las últimas décadas. Eduardo Santos-Ruiz Díaz, presidente del Grupo Barón de Ley, ha fallecido este miércoles en Madrid a los 81 años, según ha confirmado la bodega en un comunicado .
Natural de Madrid, Santos-Ruiz desarrolló una trayectoria empresarial marcada por su visión estratégica, su capacidad de trabajo y su firme compromiso con proyectos de largo recorrido. Su nombre quedará ligado para siempre a la transformación y consolidación de dos de las marcas más importantes del vino español: El Coto de Rioja y Barón de Ley .
El rescate de El Coto de Rioja (1978)
La leyenda de Santos-Ruiz en el mundo del vino comenzó en 1978, cuando asumió lo que muchos consideraban una misión imposible: relanzar El Coto de Rioja, una bodega ubicada en Oyón (Rioja Alavesa) que atravesaba graves dificultades .
Su gestión, basada en la formación de un equipo sólido, el rigor y la disciplina, logró no solo recuperar la viabilidad del proyecto, sino sentar las bases de lo que acabaría siendo una marca líder en el sector . Aquel rescate fue el primer gran éxito de un hombre que entendía el vino como un negocio de paciencia y visión a largo plazo.
El nacimiento de Barón de Ley
Impulsado por el éxito cosechado en El Coto, Santos-Ruiz decidió iniciar su propio proyecto junto con el equipo que le había acompañado. Así nació Barón de Ley, con sede en Mendavia (Navarra), una bodega que con el tiempo se convertiría, junto con El Coto, en uno de los grupos bodegueros de referencia en España .
Bajo su liderazgo, el grupo no se detuvo en Rioja. Santos-Ruiz expandió el negocio con proyectos como Finca Museum, en la Denominación de Origen Cigales (Valladolid), y Dehesa Barón de Ley, una empresa centrada en el sector del cerdo ibérico premium con sede en Baños de Montemayor (Cáceres) .
En los últimos años, el grupo incorporó también Máximo entre sus bodegas y consolidó una estructura empresarial que abarcaba tanto el vino como la elaboración de ibéricos de bellota en Extremadura .
La etapa en bolsa y el regreso a la empresa familiar
Entre 1997 y 2021, el Grupo Barón de Ley cotizó en bolsa. Fue una etapa durante la cual la compañía reforzó su crecimiento y su estructura empresarial, ganando presencia tanto en el mercado nacional como en el internacional .
Pero Santos-Ruiz tenía claro cuál era su modelo preferido. En 2021, impulsó la adquisición de la mayor parte del capital por parte de Mazuelo Holding, una sociedad inversora también promovida por él mismo. La operación permitió el retorno del grupo a un modelo de empresa puramente familiar, orientado a una gestión a largo plazo, alejada de las presiones trimestrales del mercado .
Activo hasta el final
Una de las características más destacadas de Santos-Ruiz fue su implicación constante. Según ha subrayado la compañía en su comunicado, «hasta sus últimos días, ha permanecido activamente implicado como presidente del grupo, participando de forma directa en las decisiones estratégicas de la compañía» .
En los últimos años, impulsó de manera decidida dos grandes proyectos: una importante ampliación de las instalaciones de Barón de Ley en Mendavia y el desarrollo de una nueva bodega en la Denominación de Origen Ribera del Duero, Coto de Caleruega, que el propio grupo define como «uno de los hitos más recientes en la evolución del grupo» .
Un legado de calidad y permanencia
El Grupo Barón de Ley define el legado de Santos-Ruiz por varios rasgos: la apuesta por la calidad, la prudencia en la gestión, la vocación de permanencia y el compromiso con el territorio. Quienes le conocieron destacan también su carisma, su liderazgo discreto, su exigencia y su capacidad para construir organizaciones sólidas y sostenibles en el tiempo .
Tras su fallecimiento, la compañía ha reafirmado su compromiso con la continuidad de los proyectos impulsados por el empresario, manteniendo los valores que guiaron su gestión y garantizando la estabilidad y el desarrollo futuro de la organización .
El adiós a un referente
La noticia de su muerte, confirmada este miércoles 15 de abril de 2026, ha conmocionado al sector vitivinícola español. El velatorio se ha instalado en el Tanatorio La Paz de Madrid, donde familiares, amigos y compañeros de profesión han comenzado a despedir a un hombre que dedicó más de cuatro décadas a engrandecer el vino español dentro y fuera de nuestras fronteras .
Eduardo Santos-Ruiz Díaz no solo levantó dos imperios del vino en Rioja. Dejó una forma de entender el negocio basada en la paciencia, el trabajo bien hecho y la apuesta por el territorio. Un legado que, según promete la compañía que fundó, tendrá continuidad.

Redacción La Gaceta del Vino
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