ESYRCE 2025: El campo español se estabiliza, el olivar se expande y el barbecho se desploma
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha publicado los resultados provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) 2025. Esta encuesta, realizada anualmente desde 1990 mediante trabajo de campo en parcelas georreferenciadas, ofrece una fotografía detallada del estado de la agricultura española. Y el primer gran titular es que la superficie agrícola se mantiene prácticamente estable, con una variación interanual de apenas el -0,03% respecto a 2024.
Estabilidad general con movimientos internos
Aunque el cómputo global es casi idéntico, el dato esconde una reestructuración interna significativa:
· Cultivos herbáceos (cereales, hortalizas, leguminosas): aumentan su superficie un +2,22%.
· Cultivos leñosos (olivar, viñedo, frutales): crecen ligeramente un +0,09%.
· Tierras en barbecho: protagonizan el ajuste más brusco, con una reducción del -6,5%.
¿Qué cultivos ganan y pierden terreno?
· Cereales: destacan los incrementos en arroz, maíz, sorgo, triticale y centeno.
· Tubérculos y forrajes: aumento generalizado de patata y estabilidad en forrajeros, hortalizas y flores.
· Leguminosas: comportamiento mixto: el garbanzo cae, mientras que lenteja y yeros aumentan.
· Cultivos industriales: retrocesos notables en remolacha, girasol y algodón; suben camelina, tabaco y soja.
· Leñosos: los frutales (cítricos y no cítricos) y el viñedo reducen su superficie, este último por arranques de viña para vinificación. En contraste, el pistacho sigue ampliando su superficie.
El olivar: el gran protagonista
El cultivo que acapara la atención es el olivar, que alcanza las 2.873.396 hectáreas en 2025, un incremento interanual del +1,6%. Consolidado como el leñoso con mayor peso territorial, su distribución se concentra en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Comunidad Valenciana y Cataluña.
El auge se sustenta casi por completo en el olivar destinado a almazara (producción de aceite), que supera los 2,53 millones de hectáreas (cerca del 88% del total). Este avance se da tanto en secano (1.931.053 ha) como en regadío (942.344 ha).
Andalucía lidera con 1.723.846 hectáreas (el 57% del total nacional), repartidas entre 1.034.351 ha de secano y 689.495 ha de regadío.
Sequía y calor como principales condicionantes
Los resultados provisionales confirman que la sequía y las olas de calor siguen siendo los principales condicionantes del rendimiento, especialmente en el secano tradicional. Fenómenos como el déficit hídrico en primavera o las altas temperaturas afectan críticamente a la floración, el cuajado y el tamaño del fruto.
Frente a ello, el olivar en regadío localizado (que ya supone el 58,6% del total de riego en España) muestra una menor variabilidad interanual, consolidándose como un pilar de estabilidad productiva en un contexto climático adverso.

Redacción La Gaceta del Vino
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