El sector vitivinícola reclama medidas urgentes: “Hay que actuar antes de que la crisis sea irreversible”
Las principales organizaciones del vino de España, Francia e Italia piden a sus gobiernos y a la Comisión Europea que refuercen el apoyo al sector y advierten de que retrasar las decisiones puede poner en riesgo uno de los pilares económicos, sociales y medioambientales del medio rural europeo.
El sector vitivinícola europeo ha lanzado un mensaje claro a las administraciones: es el momento de actuar, no de esperar. Las principales organizaciones representativas de España, Francia e Italia han reclamado a sus respectivos gobiernos y a la Comisión Europea que sitúen al vino entre las prioridades de la futura Política Agraria Común (PAC), advirtiendo de que las decisiones deben adoptarse antes de que la situación del sector alcance un punto crítico.
La declaración fue aprobada durante el tradicional Grupo de Contacto Vitivinícola, celebrado los días 30 de junio y 1 de julio en Irouléguy (Francia), donde las organizaciones coincidieron en que el sector afronta una combinación de desafíos sin precedentes: los efectos del cambio climático sobre las cosechas, la caída del consumo en numerosos mercados, la incertidumbre geopolítica, el incremento de los costes de producción y una creciente presión burocrática que reduce la competitividad de las empresas.
Anticiparse, la clave para evitar una crisis mayor
Más allá de las reivindicaciones concretas sobre la PAC, el mensaje que traslada el sector es que las políticas públicas deben ser preventivas y no reactivas. Esperar a que las explotaciones desaparezcan, las bodegas pierdan rentabilidad o los viñedos sean abandonados supondría un coste económico, social y medioambiental mucho mayor que adoptar medidas de apoyo ahora.
Las organizaciones consideran que el vino no solo representa una actividad económica estratégica para Europa, sino también un elemento esencial para fijar población en el medio rural, conservar el paisaje, mantener la biodiversidad y generar riqueza en miles de municipios.
La PAC no puede perder recursos
Uno de los principales motivos de preocupación es la futura reforma de la Política Agraria Común. El sector insiste en que el presupuesto destinado al vino no debe reducirse y rechaza la posibilidad de que las ayudas pasen a ser cofinanciadas parcialmente por los Estados miembros.
A su juicio, un sistema de cofinanciación nacional provocaría importantes desigualdades entre países, generaría distorsiones de competencia dentro del mercado único europeo y debilitaría la posición del conjunto del sector frente a los grandes competidores internacionales.
Las organizaciones defienden que el modelo actual, basado en un presupuesto europeo específico y en un marco común para todos los Estados miembros, ha demostrado su eficacia y debe mantenerse, incorporando además las mejoras introducidas recientemente por el denominado “Paquete Vino”.
Aplicar cuanto antes las medidas aprobadas
El comunicado también reconoce el trabajo realizado por el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, especialmente por las iniciativas incluidas en el “Paquete Vino”, que introduce avances en ámbitos como la desalcoholización, el etiquetado digital o la adaptación de las herramientas de gestión del sector.
Sin embargo, las organizaciones consideran que estas medidas deben aplicarse sin demora y reclaman un período transitorio que permita mantener la intervención sectorial vitivinícola hasta la entrada en vigor del nuevo marco financiero plurianual 2028-2034.
El vino, parte del patrimonio europeo
El sector recuerda además que el vino forma parte del patrimonio cultural europeo y defiende que su consumo responsable es plenamente compatible con un estilo de vida saludable. En este sentido, las organizaciones reiteran su compromiso con la lucha contra el consumo abusivo de alcohol, al tiempo que reclaman a las administraciones que continúen promoviendo un consumo moderado y responsable.
La declaración conjunta fue suscrita por las principales organizaciones representativas del sector de España, Francia e Italia, entre ellas la Federación Española del Vino (FEV), OIVE, Cooperativas Agro-alimentarias de España, CECRV, Asaja, COAG, UPA, Unión de Uniones y AEVE, junto con las principales asociaciones francesas e italianas.

Redacción La Gaceta del Vino
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