Nuestro rico Tamarindo desde Cuba
En Cuba tiene varios nombres, tamarindo chino, guinda, guinga, pan con queso. Árbol de madera dura, que logra alcanzar hasta los 20 m de altura. Hojas compuestas que alcanzan hasta 12 cm de longitud, formadas por 10-20 pares de foliolos relativamente pequeños (12-20 mm). Flores pequeñas en racimos más cortos que hojas; estambres más largos que flores. Fruto en legumbre de 5-15 cm de longitud, con el mesocarpio pulposo, ácido, tabicado entre semillas, de alrededor de 1 cm, florece de abril a mayo y los frutos se presentan aptos para el consumo desde finales de agosto hasta el invierno.
Esta deliciosa fruta es una fuente de abundantes nutrientes que otorgan excelentes beneficios para la salud, toda vez que sea consumida de una manera prudente. El fruto del tamarindo es muy popular en todas Cuba, de color marrón con una cáscara que recubre la vaina que contiene la pulpa. Su sabor puede ser más o menos ácido, algo agridulce dependiendo del grado de madurez que tenga. Su champola es bien apreciada, así como el refresco, dulces e incluso el vino en algunas zonas del país. Con sus semillas los artesanos cubanos realizan pulsos, collares, además son usadas para la decoración de prendas.
El tamarindo es rico en minerales esenciales como el calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio, sodio, y zinc, y también vitaminas muy importantes para nuestro cuerpo, como la A, la B, y la K. y excelentes niveles de azúcar y pectina. Además, es un gran antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres. También conocido como vasodilatador, disminuye la tensión en el sistema cardiovascular, es una fuente rica en ácido hidroxicítrico, una sustancia que inhibe la producción de una enzima que almacena grasa en el organismo, acelera el metabolismo y estimula el apetito y Previene la aparición de enfermedades al fortalecer el sistema inmunológico.

Redacción La Gaceta del Vino
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