Nuestro sabroso maíz del campo a la mesa

El maíz, es un cultivo altamente diverso, que, de acuerdo con las evidencias encontradas, pudo haberse originado en Mesoamérica (México, Guatemala) quien lo vio por primera vez en la isla de Cuba en octubre de 1492 fue el descubridor Cristóbal Colon, quien posteriormente lo trasladó a Europa y de allí pasó a otras regiones del mundo. El maíz suele sembrarse en el ciclo primavera/verano, aprovechando el comienzo de la temporada de lluvias para que la planta se riegue, necesita entre 60 y 100 días, se debe mantener el surco para que la planta tenga un buen anclaje y crezca de buen tamaño, también se debe de fertilizar en 2 o más ocasiones.
Cuando se pone marrón o café oscuro y seco, el pelo de la mazorca es una señal clara de que ya maduró. Además, que el grano esté lleno y lechoso. La variabilidad genética presente dentro y entre poblaciones/razas de maíz, han sido reconocida entre las más abundantes del reino vegetal. Mucha de esta variabilidad se debe a factores unitarios, que han sido identificados a través del tiempo y que controlan características fácilmente visibles, tales como los colores, las formas y estructuras. Los nombres con los que son reconocidos en Cuba son: Maizón, Big Corn, Diente de Caballo o Maíz Gibara.
En su elaboraciòn se destacan aceite de maíz, harina de maíz su uso es para la elaboración de panes y tortillas, palomitas de maíz, snacks salados, cereal, jarabe de maíz, goma de mascar y caramelos, fécula de maíz, gelatina y productos dietéticos. y lo podemos utilizar de disimiles formas, por ejemplo, si lo molemos o batimos podemos utilizarlo en frituras, tamales, tortillas, pan, majarete. Si lo dejamos entero o solamente desgranado las opciones son varias, podemos usarlos en sopas, guisos, arroces, caldos, u optar por cocerlos al vapor o asarlos, de cualquier forma, que sea, siempre será un gran aliado.
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