La crisis de las cooperativas vitivinícolas: el espejo francés y el problema silencioso de España
El pasado 26 de mayo, el comité de pilotaje del plan regional de apoyo a las bodegas cooperativas de Nouvelle-Aquitaine (Francia) se reunió para evaluar la situación. Las declaraciones posteriores de Alain Rousset, presidente de la región, han resonado más allá de los Pirineos. En España, donde las cooperativas vitivinícolas representan más del 70% de la producción en denominaciones de origen como Castilla-La Mancha o Extremadura, el diagnóstico de Rousset suena a advertencia. Pero hay un problema adicional, silencioso y aún más grave, que Rousset no mencionó explícitamente y que está erosionando la base de las cooperativas españolas: la edad de los agricultores.
El diagnóstico de Alain Rousset: una crisis sistémica
En sus declaraciones a Vitisphere, Rousset fue contundente:
«Para el momento, avanzamos en las soluciones con los representantes del sector y del Estado. Sobre el diagnóstico, las cooperativas están, por supuesto, afectadas por la caída estructural de las ventas, por la desconsumición como la mayoría de los viticultores, pero también por los sobrestock y, a veces, por la competencia entre viticultores… Esta crisis estructural es sistémica, quizás hemos tomado conciencia un poco tarde. Añadamos a esto los problemas de barreras arancelarias, ya sea en Estados Unidos o en China. Unos mercados en los que el sector había creído mucho. Y nosotros también, por cierto, ya que a nivel de la región habíamos desarrollado todo un sistema original de exportación a China que fue eficaz al principio.»
El presidente de Nouvelle-Aquitaine añadió dos factores clave:
· Búsqueda de un nuevo modelo económico en colaboración con bancos mutualistas (Crédit Agricole, Crédit Mutuel, BPCE).
· Exceso de bodegas cooperativas, lo que hace necesario un proceso de «acercamiento» (fusiones o alianzas) que ya existe «a bajo ruido» en Lot y Garona, Gironda y Dordoña.
El reflejo en España: ¿estamos en la misma situación? Para responder a esta pregunta, hemos consultado fuentes reales del sector vitivinícola español de los últimos dos años.
1. Caída estructural de las ventas y reducción del consumo.
En España, el consumo de vino ha caído de forma continuada en la última década. Según el Informe de Consumo Alimentario 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo per cápita de vino en España se situó en 2025 en 18,7 litros por persona y año, la cifra más baja desde que hay registros. Esto representa una caída del 28% respecto a 2015.
El Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) señalaba en su informe de abril de 2026 que la «desconsumición» no es un fenómeno francés, sino europeo.
2. Sobre stock en las bodegas
Según un informe de Interprofesional del Vino de España (OIVE) publicado en enero de 2026, las bodegas cooperativas españolas acumulaban al cierre de 2025 un volumen de 17,8 millones de hectolitros de vino en almacenamiento, un 23% más que la media de los últimos cinco años.
3. Barreras arancelarias: el problema de China y EE.UU.
El presidente de Nouvelle-Aquitaine menciona las barreras arancelarias. En el caso de España, China era un mercado clave que se ha visto gravemente afectado.
· China: En octubre de 2024, el gobierno chino impuso aranceles de hasta el 34% a los vinos europeos. Según el OEMV, las exportaciones de vino español a China cayeron un 41% en 2025 respecto al año anterior.
· Estados Unidos: La amenaza de aranceles del 200% al vino europeo, anunciada por la administración Trump en marzo de 2026, ha paralizado el mercado estadounidense para muchas cooperativas españolas. Bodegas Cooperativas de La Rioja declararon a Efeagro en abril de 2026 que «no hemos hecho ni un solo envío a EE.UU. en los últimos tres meses».
4. Exceso de cooperativas y necesidad de fusiones
En España, el proceso de fusiones ya está en marcha, pero a velocidad desigual.
· En Castilla-La Mancha: En noviembre de 2025, Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha anunció un plan de fusión de 14 cooperativas vitivinícolas de la DO La Mancha.
· En La Rioja: En febrero de 2026, la cooperativa Virgen de la Vega (Arnedo) y la cooperativa San Isidro (Calahorra) anunciaron un proceso de fusión.
Sin embargo, el Informe Nae 2025 advierte que el 60% de las cooperativas españolas son aún demasiado pequeñas para ser viables a medio plazo.
El problema silencioso: el envejecimiento de los agricultores
Las declaraciones de Alain Rousset no mencionan un factor que en España es crítico: la edad media de los socios de las cooperativas. Este problema es una amenaza directa para la continuidad de la producción y, por tanto, para el volumen de negocio de las propias cooperativas.
Según el Informe sobre la Estructura de las Explotaciones Agrarias 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la edad media de los agricultores en España es de 63,5 años. En el sector vitivinícola, la cifra es aún mayor: 65,2 años para los socios de cooperativas.
Este envejecimiento tiene consecuencias directas y graves para las cooperativas:
1. Falta de relevo generacional: Miles de socios se jubilarán en los próximos 5-10 años sin que haya jóvenes dispuestos a ocupar su lugar. Según un estudio de Cooperativas Agro-alimentarias de España (2025), el 42% de los socios de cooperativas vitivinícolas tiene más de 60 años y solo el 12% tiene menos de 40 años.
2. Caída del volumen de producción: Las explotaciones de los socios mayores tienden a ser menos productivas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) , en su Encuesta de Estructura de las Explotaciones Agrarias 2025, señala que las parcelas gestionadas por agricultores mayores de 65 años tienen un rendimiento medio un 18% inferior a las gestionadas por menores de 50 años.
3. Abandono de viñedos: La falta de relevo está provocando el abandono de viñedos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe de 2025 sobre el sector vitivinícola europeo alertaba de que España perderá hasta un 15% de su superficie de viñedo en la próxima década si no se aborda el problema del relevo generacional.
4. Dificultad para adoptar nuevas tecnologías: La brecha digital generacional es otro obstáculo. Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid (2025) concluyó que el 73% de los agricultores mayores de 60 años en cooperativas vitivinícolas manifiesta dificultades para utilizar herramientas de gestión digital y sistemas de monitorización por drones, lo que lastra la competitividad de la cooperativa.
¿Qué se puede hacer? Centros de ayuda para cooperativas. Ante este panorama, algunos expertos y organizaciones del sector proponen la creación de centros de apoyo técnico y de gestión para cooperativas. Estos centros tendrían como función:
· Asesoría en relevo generacional: Ayudar a las cooperativas a diseñar planes de jubilación, transmisión de explotaciones y captación de jóvenes socios.
· Gestión compartida de datos: Centralizar la información de las parcelas para optimizar la producción, aunque los socios no estén capacitados para usar la tecnología.
· Ayuda en la digitalización: Formación y asistencia para que los socios mayores puedan adoptar sistemas de monitorización y gestión.
Iniciativas como la «Oficina de Apoyo al Relevo Generacional» puesta en marcha en 2025 por la Diputación de Badajoz para el sector vitivinícola, o el Centro de Innovación Vitivinícola de Castilla-La Mancha (CIVICAM) , creado en 2024 para ofrecer servicios técnicos a cooperativas, son ejemplos reales de este tipo de apoyos, aunque aún insuficientes.
Las declaraciones de Alain Rousset reproducidas en este artículo fueron extraídas de una entrevista publicada por el medio francés Vitisphere el 26 de mayo de 2026, tras el comité de pilotaje del plan regional de apoyo a las bodegas cooperativas de Nouvelle-Aquitaine.

Redacción La Gaceta del Vino
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