Carlos Delgado: una vida dedicada a contar el vino
El recién libro, “La gran aventura del vino” reúne en una sola obra el conocimiento y la experiencia de uno de los grandes nombres del periodismo vitivinícola español
Hay personas que escriben sobre vino y otras que, con el paso de los años, terminan formando parte de la historia del vino. Carlos Delgado pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Periodista, escritor y crítico enogastronómico de El País desde 1987, Delgado ha dedicado buena parte de su trayectoria a observar, catar, analizar y, sobre todo, explicar el vino. Ahora reúne buena parte de ese conocimiento en La gran aventura del vino, una obra concebida como un viaje para aprender a beber y a contar lo que bebemos.
El propio subtítulo resume bien la intención: «Un viaje formativo para saber beber y saber contarlo». Y quizá ahí esté una de las claves de un libro que pretende acercar al lector a un mundo que puede parecer extraordinariamente complejo. Historia, viticultura, enología, elaboración, crianza, análisis sensorial, servicio y comercialización aparecen integrados en un recorrido que va desde los orígenes del vino hasta el momento en que llega a la copa.
No es casual que Delgado haya elegido la palabra «aventura». El vino puede estudiarse desde la química, la agronomía o la enología, pero también puede contemplarse como una expresión de la historia y de la cultura. La vid, el territorio, las variedades, el trabajo del viticultor, las decisiones del elaborador y finalmente la percepción del consumidor forman parte de una misma cadena. Entender el vino exige, por tanto, mirar mucho más allá de la botella.
Un periodista de largo recorrido
La trayectoria de Carlos Delgado explica buena parte del carácter de la obra. Nacido en Madrid en 1941, comenzó su relación con El País en 1987 y desde entonces ha desarrollado una extensa carrera como periodista y crítico enogastronómico. Es también autor de diferentes libros dedicados al vino, los aguardientes, los licores y el café.
Su trabajo ha recibido reconocimientos importantes. En 1991 obtuvo el Premio al Mejor Crítico de Vinos de la Guía Gourmet y en 2002 el Premio Nacional de Gastronomía. También estuvo al frente de OpusWine, empresa editora de MiVino y de la edición española de Vinum, hasta 2009.
Pero su relación con el vino no se ha limitado al periodismo escrito. Delgado ha participado activamente en la creación y dirección de iniciativas que han contribuido a divulgar la cultura del vino. Entre ellas figura Vinoble, el salón dedicado a los vinos generosos, licorosos y dulces especiales, además de otros proyectos como Sicer, TopWineSpain o EspaiPriorat.
Del viñedo a los sentidos
Uno de los aspectos más interesantes de la obra es precisamente su amplitud. Delgado no se queda en la historia del vino ni en la descripción de las técnicas de elaboración. El recorrido pasa por la planta, los factores de calidad, la riqueza ampelográfica, el cultivo, la vendimia, la bodega, las levaduras, las diferentes vinificaciones y la crianza. Después llega el momento de beberlo. Y aquí adquiere especial importancia la dimensión sensorial. Porque conocer el vino no consiste únicamente en saber qué variedad contiene, de qué zona procede o cuánto tiempo ha permanecido en barrica. También significa aprender a observarlo, olerlo, degustarlo y comprender las sensaciones que provoca.
Saber beber, pero también saber contarlo
Saber beber implica también saber contar. Y Carlos Delgado ha hecho de esa capacidad de contar el vino una parte esencial de su profesión. En un sector donde durante años ha existido cierta tendencia a utilizar un lenguaje excesivamente técnico o incluso hermético, la labor del buen comunicador consiste en traducir. Explicar sin empobrecer. Hacer comprensible sin caer en la simplificación. Y, sobre todo, conseguir que el lector quiera seguir descubriendo.
José Hidalgo Togores, responsable del prólogo, resume así la dimensión de la obra al considerarla una referencia que recoge aquello que un buen aficionado debería conocer sobre la historia, la elaboración y el análisis sensorial del vino, y como un fondo de biblioteca para quienes forman parte de este sector.

Redacción La Gaceta del Vino
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