Argentina dispara un 46,5% sus exportaciones de vino a granel y amplía su presencia internacional
El país exportó 35,2 millones de litros entre enero y julio de 2026, frente a los 24 millones del mismo periodo de 2025. Reino Unido concentra más de la mitad de los envíos, mientras el Malbec mantiene su liderazgo y los blancos genéricos experimentan un crecimiento extraordinario
El vino a granel argentino está protagonizando una de las recuperaciones más significativas de los últimos años. Entre enero y julio de 2026, Argentina exportó 35,2 millones de litros, un 46,5% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando los envíos se situaron en 24 millones de litros.
El incremento también se trasladó a la facturación, aunque a un ritmo menor que el volumen. El valor FOB alcanzó los 27,7 millones de dólares, frente a los 23,1 millones registrados entre enero y julio de 2025, lo que supone un crecimiento del 20,1%.
Los datos proceden de la Cámara Argentina de Vinos a Granel (CAVG) y están elaborados a partir de los registros del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). La información ha sido recogida y analizada en los últimos días por distintos medios especializados y económicos argentinos.
Un cambio de tendencia después de un 2025 complicado
La evolución adquiere mayor relevancia si se observa el comportamiento del sector durante 2025. El vino a granel argentino cerró aquel ejercicio con 45,1 millones de litros exportados, un 14,3% menos que en 2024, mientras que la facturación cayó un 19,6%, hasta los 42,2 millones de dólares.
Por tanto, los datos conocidos hasta julio apuntan a una recuperación clara del negocio exterior. Ya durante el primer trimestre de 2026 se había observado una mejora en las exportaciones de Malbec a granel, y al cierre del segundo trimestre el conjunto del vino a granel había alcanzado 32,3 millones de litros, un 53% más que en el mismo periodo de 2025.
La evolución acumulada durante julio confirma que no se trataba únicamente de un repunte puntual de los primeros meses del año.
El Malbec mantiene el liderazgo, pero los genéricos sorprenden
Los vinos monovarietales continúan siendo el principal componente de las exportaciones argentinas a granel. Entre enero y julio sumaron 25,5 millones de litros, frente a los 21,8 millones del mismo periodo de 2025.
En términos económicos, su importancia es todavía mayor: generaron 24,4 millones de dólares FOB, aproximadamente el 88% de las divisas obtenidas por Argentina mediante sus exportaciones de vino a granel.
Dentro de esta categoría, el Malbec continúa siendo el gran protagonista. Argentina exportó 21,83 millones de litros de Malbec a granel durante los siete primeros meses del año, muy por delante del Syrah, con 0,90 millones; Pinot Gris, con 0,57 millones; y Chenin, con 0,55 millones.
La posición del Malbec no es nueva. La propia Cámara Argentina de Vinos a Granel señalaba en abril que el monovarietal había pasado de representar el 48% del volumen de Malbec a granel exportado en 2016 al 77% en 2025. Sin embargo, los datos de 2026 muestran que el crecimiento del negocio está empezando a apoyarse también en otras categorías.
El verdadero salto está en los vinos genéricos
Uno de los datos más llamativos del informe es la evolución de los vinos genéricos.
Sus exportaciones pasaron de 2,2 millones a 9,7 millones de litros, lo que representa un crecimiento del 340% en apenas un año. La facturación de esta categoría también experimentó un fuerte incremento, hasta alcanzar los 3,3 millones de dólares FOB.
El gran protagonista ha sido el vino blanco genérico, cuyos envíos aumentaron desde 1,54 hasta 7,43 millones de litros, un espectacular crecimiento del 381,9%.
También aumentaron las exportaciones de vino tinto genérico, que llegaron a 1,53 millones de litros, un 273% más, mientras que el rosado alcanzó los 0,70 millones, con un incremento del 148,6%.
Este comportamiento resulta especialmente relevante porque los genéricos habían tenido una evolución desigual durante 2025. Según el informe anual de la Cámara, los blancos genéricos ya habían crecido un 85% aquel año, mientras los rosados aumentaron un 79% y los tintos cayeron un 66%. La aceleración registrada en 2026 supone, por tanto, una intensificación muy significativa de esa tendencia.
Reino Unido concentra más de la mitad del negocio
El mercado británico continúa siendo, con mucha diferencia, el principal destino del vino a granel argentino.
Entre enero y julio recibió 18,46 millones de litros, equivalentes al 52,5% de todas las exportaciones argentinas de esta categoría.
A continuación se situaron:
• Alemania: 4,20 millones de litros, 11,9%.
• Estados Unidos: 1,78 millones, 5,1%.
• España: 1,70 millones, 4,8%.
• Canadá: 1,56 millones, 4,4%.
En conjunto, estos cinco mercados concentran cerca del 79% de los envíos argentinos, lo que pone de manifiesto tanto la fortaleza de determinados destinos como la dependencia que todavía existe respecto a un grupo relativamente reducido de compradores.
El peso del Reino Unido tampoco es nuevo. En 2025 concentró el 62,8% de las exportaciones argentinas de vino a granel y fue además uno de los mercados que pagó mejores precios medios, con 1,11 dólares por litro.
Más mercados para una oferta que busca diversificarse
Otro indicador positivo es la ampliación de la presencia internacional.
Argentina llegó a 28 mercados durante los primeros siete meses de 2026, seis más que en el mismo periodo del año anterior.
La diversificación resulta especialmente importante en un negocio en el que el precio, la disponibilidad de vino y la capacidad logística pueden modificar rápidamente los flujos comerciales entre países productores y compradores.
La Cámara Argentina de Vinos a Granel viene señalando precisamente la ampliación de destinos como uno de los elementos estratégicos para fortalecer la posición internacional del sector. En 2025 Argentina ya había alcanzado 26 países, frente a los 21 del año anterior.
Más litros, pero con presión sobre los precios
El dato de facturación revela una cuestión importante. Mientras el volumen exportado creció un 46,5%, el valor FOB aumentó un 20,1%.
Esto significa que el crecimiento se está produciendo en un contexto de presión sobre los precios medios.
La propia Cámara había advertido en abril de que el precio medio del Malbec a granel había pasado de 1,02 dólares por litro en 2025 a 0,93 dólares durante el primer trimestre de 2026. El organismo situaba esta evolución dentro de un escenario internacional de mayor competencia y ajuste de precios entre los principales países exportadores.
Es, por tanto, un mercado en el que crecer en volumen no significa necesariamente aumentar los ingresos en la misma proporción.
Argentina recupera protagonismo en el mercado mundial del granel
La evolución argentina se produce además en un momento en el que el vino a granel mantiene un peso considerable dentro del comercio internacional.
La capacidad de suministrar grandes volúmenes, la competitividad y la posibilidad de adaptar la oferta a las necesidades de los compradores están favoreciendo el desarrollo de este modelo, especialmente en operaciones destinadas al embotellado en destino, marcas de distribución, mezclas y diferentes categorías de vino.
En este contexto, la recuperación argentina resulta especialmente significativa. El país combina una enorme disponibilidad de vino, una identidad monovarietal muy reconocida a través del Malbec y una creciente diversificación de su oferta.
A ello se suma la capacidad productiva de Mendoza, que continúa siendo el gran núcleo del vino a granel argentino. En 2025 la provincia concentró el 95,9% de las exportaciones nacionales de esta categoría.
Un escenario especialmente interesante para los compradores internacionales
Los datos conocidos hasta julio dibujan, por tanto, un escenario con varias lecturas.
Por un lado, Argentina está recuperando rápidamente volumen exportador después de un 2025 negativo. Por otro, mantiene al Malbec como principal activo internacional, pero al mismo tiempo está consiguiendo colocar cantidades crecientes de vinos blancos, tintos y rosados genéricos.
La ampliación de mercados también apunta a una estrategia de diversificación que puede reducir progresivamente la dependencia de los grandes compradores tradicionales.
Pero existe un elemento que compradores y vendedores deberán vigilar: el aumento del volumen está siendo más rápido que el crecimiento del valor, señal de que el mercado continúa sometido a una fuerte competencia internacional y a una importante sensibilidad al precio.
Con todo, la fotografía de julio es claramente positiva. Argentina ha pasado de los 24 millones de litros exportados en los primeros siete meses de 2025 a 35,2 millones en 2026 y ha ampliado de 22 a 28 sus mercados de destino.
Si la tendencia se mantiene durante los próximos meses, 2026 puede convertirse en un año de clara recuperación para el vino a granel argentino, reforzando el papel de Argentina como uno de los principales orígenes internacionales de vino destinado a los grandes operadores, embotelladores y distribuidores.
La evolución será especialmente interesante de cara a los próximos grandes encuentros internacionales del sector, donde la disponibilidad argentina y su creciente diversidad de oferta pueden encontrar una demanda internacional cada vez más orientada a la búsqueda de volumen, competitividad y alternativas de suministro.

Redacción La Gaceta del Vino
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