España dispara sus importaciones de vino un 65% y Chile se convierte en el gran protagonista
España elevó considerablemente sus importaciones de vino durante el primer semestre de 2026.
Entre enero y junio compró 64,5 millones de litros, un 65,2% más que en el mismo periodo de 2025, por un valor de 172,9 millones de euros, un 14,4% más. El fuerte desfase entre volumen y valor provocó que el precio medio de importación descendiera un 30,8%, hasta situarse en 2,68 euros por litro.
Aunque las cifras siguen estando muy alejadas de las que manejan algunos de los grandes importadores europeos, como Francia, Italia, Alemania o Portugal, el crecimiento registrado en España resulta especialmente significativo. La explicación se encuentra principalmente en el vino a granel, cuyas importaciones aumentaron un espectacular 147,6% en volumen, hasta 44,36 millones de litros, y un 145,3% en valor, hasta 28,48 millones de euros.
El granel representa ya el 68,8% de todo el vino importado por España en volumen, aunque apenas supone el 16,5% del valor total. Su precio medio se situó en torno a 0,64 euros por litro, lo que explica buena parte de la caída del precio medio de las importaciones españolas. El crecimiento, por tanto, no responde de manera homogénea a una mayor compra de vinos extranjeros, sino a un fuerte incremento de las entradas de producto de menor valor unitario.
El gran protagonista es Chile, que se ha colocado como primer proveedor de vino de España por volumen. Las compras chilenas alcanzaron 23,9 millones de litros, frente a los 3,4 millones del primer semestre de 2025, lo que supone un incremento del 605%. Chile aporta así aproximadamente cuatro de cada cinco litros adicionales importados por España durante el semestre y supera claramente a Italia y Francia en volumen.
El ranking cambia radicalmente cuando se analiza el valor. Francia mantiene un liderazgo indiscutible, con 93,6 millones de euros, seguida de Italia, con 22,3 millones, y Chile, con alrededor de 14 millones. Es decir, mientras Chile domina el suministro físico gracias al granel, Francia continúa siendo con mucha diferencia el principal origen de las compras españolas en términos económicos.
Los espumosos siguen siendo, por su parte, la principal categoría por valor, con 69,5 millones de euros, el 40,2% del total, pese a que su volumen descendió un 12,6%. Los vinos envasados sumaron otros 65,5 millones de euros. Entre ambas categorías concentran el 78,1% del gasto español en vino extranjero, confirmando que el mercado de mayor valor mantiene una estructura muy diferente de la del granel.
Los datos del primer semestre dibujan, por tanto, una fotografía interesante: España importa mucho más vino, pero a un precio medio sensiblemente inferior, debido fundamentalmente al espectacular aumento del granel chileno. Más que un crecimiento generalizado de la demanda de vinos extranjeros, las cifras apuntan a un cambio en determinadas necesidades de abastecimiento y sitúan a Chile, al menos de momento, como el nuevo protagonista del mercado español de vino importado.

Redacción La Gaceta del Vino
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