España pierde 113 millones de euros y 163 millones de litros en sus exportaciones de vino hasta julio
Julio rompe la racha negativa en valor, aunque el balance acumulado sigue mostrando una importante contracción del volumen
Las exportaciones españolas de vino continúan atravesando un momento complicado. Entre enero y julio de 2026, España vendió en los mercados internacionales 1.596,1 millones de euros de vino, un 6,6% menos que en el mismo periodo del año anterior. En volumen, el retroceso es todavía más acusado: se exportaron 1.008,9 millones de litros, un 13,9% menos.
Traducido a cifras absolutas, España ha dejado de vender en los siete primeros meses del año alrededor de 113 millones de euros y 163 millones de litros respecto a enero-julio de 2025. Estos datos proceden de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y han sido analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). La evolución confirma una tendencia que viene observándose desde hace meses: el mercado exterior está absorbiendo menos vino español, aunque a un precio medio superior.
Julio aporta un pequeño cambio de tendencia
Dentro de este escenario negativo aparece, no obstante, un dato que merece atención. Julio fue el primer mes desde julio de 2025 en el que las exportaciones españolas de vino crecieron en valor. Durante el mes se alcanzaron los 269,6 millones de euros, un 2% más que en julio del año anterior, mientras que el volumen descendió un 3,4%, hasta los 168,9 millones de litros. Es decir, España consiguió facturar más vendiendo menos vino. Una circunstancia que vuelve a poner sobre la mesa la importancia del precio medio y de la composición de las exportaciones.
En el conjunto de enero a julio, el precio medio se situó en 1,58 euros por litro, un 8,5% más que un año antes. La subida consigue amortiguar parcialmente la fuerte caída de los litros, pero no evita el retroceso de la facturación.
El problema está especialmente en el granel.
La evolución por categorías explica buena parte del resultado. Los vinos envasados alcanzaron en los siete primeros meses del año 1.285,4 millones de euros, un 5,5% menos, con 445 millones de litros vendidos, un 7,6% menos. Pero el ajuste es mucho mayor en los graneles, que facturaron 310,7 millones de euros, un 10,8% menos, y redujeron sus expediciones hasta 563,9 millones de litros, un 18,3% menos. Solo el granel explica una reducción de aproximadamente 126,5 millones de litros respecto al mismo periodo de 2025.
La diferencia entre valor y volumen vuelve a ser significativa. Tanto en envasados como en graneles aumentó el precio medio, lo que permite contener parcialmente la pérdida económica. Pero la magnitud del descenso de los litros evidencia que el mercado internacional está comprando menos vino español, especialmente en los segmentos de menor valor añadido.
Los varietales y el Bag-in-box resisten.
No todo el mapa exportador presenta números negativos. Entre las excepciones destacan los vinos varietales envasados, cuyas ventas aumentaron un 9,7% en valor y un 2% en volumen durante enero-julio. También el Bag-in-box mantiene una evolución positiva, con incrementos del 6,9% en valor y del 7,7% en volumen. Dentro de los varietales envasados destacan especialmente los blancos: alcanzaron 47,9 millones de euros, un 21,2% más, y 24,2 millones de litros, un 6% más.
El comportamiento del Bag-in-box resulta especialmente significativo porque apunta hacia una transformación en determinados mercados y formatos de consumo. En el caso de Francia, por ejemplo, las compras españolas en este formato crecieron un 35,8% en valor y un 40,3% en volumen. Reino Unido prácticamente duplicó su gasto en Bag-in-box español. Son todavía segmentos relativamente pequeños frente al conjunto de las exportaciones, pero muestran que existen nichos en los que el vino español está consiguiendo crecer.
Menos litros no significa necesariamente vender peor.
La lectura de las cifras requiere cierta cautela. Una caída del 13,9% en volumen no se traduce automáticamente en una pérdida equivalente de valor comercial. De hecho, el precio medio de las exportaciones españolas ha aumentado con fuerza. En enero-julio se situó en 1,58 euros por litro, un 8,5% más. Esta circunstancia se observa también en categorías de mayor valor. Los vinos con DOP envasados, por ejemplo, mantienen un precio medio elevado pese a reducir sus ventas.
La cuestión que queda sobre la mesa es si esta estrategia de mayor precio podrá compensar durante más tiempo la reducción de los volúmenes. Y aquí aparece uno de los datos más llamativos del informe: el volumen exportado entre enero y julio es el más bajo de toda la serie 2019-2026.
El mercado internacional sigue siendo difícil.
La situación española no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de la oferta nacional. El sector lleva tiempo afrontando un escenario internacional caracterizado por una menor demanda de vino y cambios en los hábitos de consumo.
Los datos disponibles durante 2026 ya habían mostrado esta tendencia. En el primer semestre, España había reducido sus exportaciones de vino un 8,2% en valor y un 15,8% en volumen. La mejora de julio permite recortar ligeramente la caída acumulada, pero todavía no cambia el signo del ejercicio. Además, el cierre de campaña 2025/26 ofrece otro elemento de contexto: según OIVE, el consumo nacional interanual hasta julio cayó un 8,1%, hasta unos 9 millones de hectolitros, mientras que las exportaciones españolas de vino al cierre de campaña se redujeron un 9,4% en volumen.
El problema, por tanto, no parece limitarse a un determinado mercado exterior. Existe un contexto más amplio de menor consumo que afecta simultáneamente al mercado nacional y a buena parte del comercio internacional.
Una exportación española que necesita vender menos volumen… pero de más valor.
El balance de enero a julio deja una fotografía bastante clara. España sigue siendo una de las grandes potencias exportadoras de vino, pero su modelo continúa muy condicionado por el volumen, especialmente por los graneles. Cuando estos mercados reducen sus compras, el impacto sobre las estadísticas españolas es inmediato. La subida del precio medio es una noticia positiva, pero no debería ocultar el dato principal: en siete meses se han perdido 163 millones de litros de exportación.
Al mismo tiempo, el comportamiento de los varietales, de determinados vinos envasados y del Bag-in-box demuestra que existen vías de crecimiento diferentes del tradicional mercado de grandes volúmenes.
Quizá el dato más interesante de este último informe no sea solamente cuánto ha perdido España, sino qué tipo de vino está consiguiendo vender mejor fuera. La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si el repunte de julio es el comienzo de una recuperación del valor de las exportaciones o simplemente un paréntesis dentro de un mercado internacional que continúa reduciendo sus volúmenes.

Redacción La Gaceta del Vino
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