La FEV traza una hoja de ruta sin complejos: «España debe crecer en valor, no en volumen»
La Federación Española del Vino (FEV) ha presentado en su Asamblea General de abril de 2026 un plan estratégico para 2026-2030 que abandona la obsesión por los récords de exportación. Bajo el lema «Crecer en valor, no en volumen«, el sector admite que el modelo del vino barato a granel (con un precio medio de 1,52 €/litro) ha fracasado. Las exportaciones cayeron un 4,3% en valor en 2025, el peor dato desde 2013.
Tres ejes estratégicos
El plan se articula en tres pilares: calidad (reducir el vino de mesa genérico del 55% al 40% y potenciar las DOP), sostenibilidad (creación del Sello Vino +Sostenible con prácticas regenerativas) y conquista de nuevos mercados (Brasil, India e Indonesia, aprovechando los acuerdos comerciales de la UE). La inversión prevista es de 50 millones de euros en reconversión de viñedo.
Apuesta decidida por el vino sin alcohol La gran sorpresa fue la creación de una mesa de trabajo para vinos desalcoholizados, un segmento que creció un 40% en España en 2025. La FEV pide modificar la normativa de etiquetado y destinará 10 millones de euros en ayudas para que las bodegas adquieran equipos de desalcoholización. El objetivo es no perder a la Generación Z.
Reacciones encontradas en el sector
Mientras grandes bodegas como Familia Torres o Freixenet aplauden la hoja de ruta, los pequeños productores de La Mancha y Extremadura (UPA) critican que se abandona al vino de granel sin alternativas claras. La FEV asegura que habrá ayudas específicas, pero sin concretar cifras, lo que genera escepticismo en las cooperativas más vulnerables.
Calendario ambicioso y peticiones al Gobierno La FEV ha fijado hitos: en mayo de 2026 se presenta el sello de sostenibilidad, en junio el primer viaje comercial a Brasil, y en septiembre las ayudas para desalcoholización. Además, ha solicitado al Ministerio de Agricultura una reducción del IVA del vino del 21% al 10% y una ley que limite la publicidad de bebidas de alta graduación.
España se anticipa a Francia e Italia A diferencia de Francia (centrada en arrancar viñedo) e Italia (volcada en Prosecco y vino sin alcohol), la hoja de ruta española destaca por su visión integradora: calidad, nuevos mercados y desalcoholización a la vez. El reto será convencer a los pequeños productores de que el cambio es urgente. Como dijo el presidente de la FEV: «O nos reinventamos o seremos arrastrados por la tormenta».

Redacción La Gaceta del Vino
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