El vino español toca fondo: las exportaciones caen por debajo de los 19 Mhl y el sector se reconfigura
El sector vitivinícola español cerró 2025 con un sabor agridulce. Por primera vez desde 2013, las exportaciones de vino bajaron de los 19 millones de hectolitros (Mhl), situándose en 1.891,82 millones de litros (18,91 Mhl), lo que supone un descenso del 3,4% respecto al año anterior. En términos económicos, la facturación cayó un 5%, hasta los 2.879,5 millones de euros .
Sin embargo, si ampliamos la lente e incluimos mostos, vinagres y vinos aromatizados, el balance global del sector vitivinícola presenta un panorama ligeramente más optimista. En 2025, se exportaron 26,54 Mhl de estos productos, alcanzando un valor superior a los 3.427,9 millones de euros . Esta diferencia refleja una tendencia clave: la diversificación hacia derivados del vino está ganando peso como estrategia de negocio.
Un contexto internacional hostil: el fin de la fiesta del volumen
Los datos, hechos públicos por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), confirman un punto de inflexión. El año 2024 había cerrado con un récord histórico de facturación (3.030,7 millones de euros), lo que hace que la caída de 2025 sea más pronunciada en términos comparativos . El mes de diciembre fue especialmente negativo, con retrocesos del 7,9% en valor y del 7,8% en volumen .
¿A qué se debe este frenazo en seco? El entorno internacional fue todo menos amable. La persistente inflación en los mercados europeos tradicionales (Alemania, Francia y Reino Unido) ha contraído el consumo, empujando a los compradores hacia opciones más económicas. A esto se suma una competencia feroz de países como Italia, Chile o Sudáfrica, que presionan los precios a la baja en los segmentos de entrada.
Pero sin duda, el factor geopolítico de mayor impacto fue la reimposición de aranceles. La entrada en vigor de un arancel del 15% por parte de Estados Unidos el 7 de agosto de 2025 golpeó directamente a uno de los mercados más estratégicos para el vino español de calidad, provocando una caída de las exportaciones cercana al 7% en el acumulado del año y del 28% en el último mes antes de la medida.
Comportamiento dual: el granel resiste, el envasado sufre
El análisis por categorías revela estrategias y realidades muy distintas dentro del mismo sector.
· Vinos envasados (tranquilos, espumosos y bag-in-box): Fueron los grandes damnificados. Exportaron 817,4 millones de litros, un 7,9% menos, con una facturación de 2.330,7 millones de euros (-7%). Dentro de este grupo, los vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP) sufrieron un duro correctivo, con una caída del 9,9% en volumen, aunque lograron aumentar ligeramente su precio medio hasta los 5,17 euros/litro . Los vinos espumosos, liderados por el Cava, también se desplomaron: -10,9% en volumen y -7,5% en valor.
· Vino a granel: Fue el contrapunto positivo. Las exportaciones crecieron tanto en valor (+4,7%, hasta 548,8 millones de euros) como en volumen (+0,3%), superando los 1.074 millones de litros. El precio medio del granel también subió (+4%), hasta los 51 céntimos por litro, lo que indica una cierta escasez de materia prima o una mejor gestión de los stocks . Destaca el crecimiento de mercados emergentes como Costa de Marfil, que ya es el cuarto destino mundial para el granel español.
El nuevo mapa autonómico: quién gana y quién pierde
El bajón de las exportaciones no ha sido uniforme en todo el territorio. De hecho, ha actuado como un acelerador de cambios estructurales, dibujando una nueva geografía del vino español.
· Castilla-La Mancha consolida su hegemonía. La región líder no solo mantuvo el tipo, sino que aumentó su facturación un 2,2% (hasta los 950,5 millones de euros), gracias a una subida de precios del 3,4%. Su fortaleza en granel y productos derivados (mostos y vinagres) le ha permitido ganar cuota de mercado, representando ya el 52,3% del volumen total exportado por España .· La Comunidad Valenciana, la gran sorpresa. Fue la región que más creció en términos absolutos, con un incremento del 7% en valor y del 8,8% en volumen. Su apuesta por la competitividad vía precio y el dinamismo en la exportación de mostos la han convertido en el territorio más dinámico del ejercicio.
· El ajuste en las regiones «premium». En la cara opuesta están Cataluña y La Rioja. Cataluña, segunda en valor, perdió un 7,1% en facturación, lastrada por el mal comportamiento del Cava y los vinos tranquilos . La Rioja registró la corrección más severa: su valor cayó un 13,3% y el volumen un 16,6%, reflejando las dificultades del vino con DOP en los mercados internacionales . Castilla y León, por su parte, optó por una defensa numantina del precio (subió un 8,1%, hasta los 8,82 euros/litro), lo que le permitió aumentar ligeramente su facturación a costa de vender un 6,5% menos de litros.
Comunidad Autónoma Valor Exportado (Millones €) Variación 2025/2024 Volumen (Millones litros) Castilla-La Mancha 950,5 +2,2% 1.400,0 Cataluña 592,8 -7,1% 170,0 C. Valenciana 355,3 +7,0% 380,0 La Rioja 283,7 -13,3% 83,8 Castilla y León 235,3 +1,1% 26,7 Murcia 237,6 -0,2% – Extremadura 102,4 +4,8% – Andalucía 115,6 +4,6% –
Fuente: Elaboración propia con datos de la AEAT y Del Rey AWM
Oportunidades y futuro: ¿hacia dónde va el vino español?
A pesar del panorama general negativo, 2025 ha dejado pistas claras sobre por dónde deben ir los tiros. El ligero repunte de los vinos de licor (+3,3% en valor) y del bag-in-box (+1,2% en volumen) muestra que hay nichos de mercado y formatos alternativos con recorrido . Asimismo, la búsqueda de nuevos horizontes fuera de Europa, como los mercados emergentes en África (Senegal, Kenia) o el dinamismo en Iberoamérica (Cuba, Uruguay), se perfila como una vía crucial para compensar la saturación y la caída de la demanda en los mercados tradicionales.
El sector es consciente de que el modelo basado en el alto volumen y el precio competitivo ha tocado techo. La recuperación de la cosecha en la campaña 2024/25 (con un aumento del 9,5%) garantiza materia prima, pero el reto ya no es vender más litros, sino vender mejor . La apuesta por la calidad, la sostenibilidad, la digitalización y la diversificación de mercados y productos (incluyendo los mostos y vinagres) ya no es una opción, sino la única hoja de ruta posible para que el vino español recupere el brío en los mercados internacionales.

Redacción La Gaceta del Vino
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