Trump impone aranceles del 50% a productos canadienses por las restricciones al alcohol estadounidense
La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá suma un nuevo capítulo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado la imposición de un arancel adicional del 50% a determinadas importaciones procedentes de Canadá, una medida con la que pretende presionar al país vecino para que elimine las restricciones impuestas a la comercialización de bebidas alcohólicas estadounidenses en varias de sus provincias
Según ha informado la Casa Blanca, los nuevos gravámenes afectarán a mercancías canadienses por un valor aproximado de 20.000 millones de dólares y entrarán en vigor el próximo 19 de agosto. La decisión se ha adoptado al amparo de la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, una disposición que permite al presidente de Estados Unidos imponer derechos de aduana cuando considera que un país discrimina el comercio estadounidense.
El origen del conflicto
La Administración Trump sostiene que varias provincias canadienses comenzaron a retirar vinos, cervezas y bebidas espirituosas estadounidenses de sus canales oficiales de distribución a partir de marzo de 2025, como respuesta a las tensiones comerciales entre ambos países.
Entre las entidades citadas por la Casa Blanca figuran la Liquor Control Board of Ontario (LCBO) y la Société des alcools du Québec (SAQ), responsables de la compra y distribución de bebidas alcohólicas en sus respectivos territorios. Según Washington, ambas dejaron de adquirir y comercializar productos procedentes de Estados Unidos, una medida que únicamente fue revertida posteriormente por las provincias de Alberta y Saskatchewan.
Caída de las exportaciones estadounidenses
De acuerdo con los datos difundidos por la Casa Blanca, las exportaciones de bebidas alcohólicas estadounidenses hacia Canadá descendieron cerca de un 81% entre marzo de 2025 y febrero de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. En términos económicos, las ventas pasaron de aproximadamente 718 millones de dólares a 137 millones.
Al mismo tiempo, Washington sostiene que Canadá incrementó sus importaciones de bebidas alcohólicas procedentes de otros países, entre ellos Chile, Argentina, Japón, Irlanda, Nueva Zelanda y Australia. También asegura que las compras realizadas a los Estados miembros de la Unión Europea aumentaron en más de 100 millones de dólares durante ese mismo periodo.
Nueva escalada comercial
Para la Administración estadounidense, las restricciones impuestas por algunas provincias canadienses constituyen un trato “desigual y discriminatorio” hacia los productores estadounidenses. Con los nuevos aranceles, Trump busca compensar el perjuicio sufrido por el sector y aumentar la presión sobre Canadá para que restablezca el acceso de los vinos, cervezas y destilados de Estados Unidos a su mercado.
La medida añade tensión a una relación comercial especialmente relevante para la industria de las bebidas alcohólicas. Canadá ha sido históricamente uno de los principales destinos de exportación para los productores estadounidenses, especialmente en el caso del vino y los destilados premium.
Un conflicto con repercusiones para el mercado internacional
Aunque el enfrentamiento se centra en el comercio entre Estados Unidos y Canadá, sus efectos pueden extenderse al mercado internacional del vino y de las bebidas alcohólicas. Una reducción de la presencia de productos estadounidenses en Canadá ha favorecido, según los datos de la Casa Blanca, un aumento de las importaciones procedentes de otros países, entre ellos varios productores europeos.
La evolución de este conflicto comercial será seguida de cerca por el sector vitivinícola internacional, ya que cualquier modificación en los flujos comerciales entre dos de los mayores mercados de América del Norte puede generar nuevas oportunidades para otros países exportadores, al tiempo que incrementa la incertidumbre sobre la estabilidad del comercio mundial de bebidas alcohólicas.

Redacción La Gaceta del Vino
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