La AEAT despeja el camino a la desalcoholización móvil en las bodegas españolas
La Agencia Tributaria autoriza el uso de equipos móviles para realizar operaciones de desalcoholización y corrección del grado alcohólico, una medida que aporta seguridad jurídica y mayor flexibilidad al sector vitivinícola
El proceso de adaptación del sector del vino a las nuevas tendencias de consumo da un paso adelante. La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha confirmado que las bodegas españolas podrán utilizar equipos móviles para llevar a cabo operaciones de desalcoholización y corrección del grado alcohólico, siempre que dispongan de la autorización correspondiente y cumplan las obligaciones establecidas por la normativa de Impuestos Especiales.
La decisión llega tras más de un año de trabajo conjunto entre la Federación Española del Vino (FEV) y la Agencia Tributaria, durante el cual ambas entidades han analizado el encaje normativo de estas prácticas, cada vez más habituales en la industria vitivinícola internacional.
La autorización supone una importante mejora para las bodegas, ya que elimina una de las principales incertidumbres regulatorias que existían sobre el empleo de instalaciones móviles, especialmente para aquellas empresas que no disponen de equipos propios y recurren a proveedores especializados para realizar estos tratamientos.
Mayor seguridad jurídica
Según ha explicado la FEV a sus asociados mediante la Circular 16/26, la resolución de la AEAT define con claridad las condiciones en las que podrán desarrollarse estas operaciones. Entre otros aspectos, concreta los Códigos de Actividad y Establecimiento (CAE) necesarios, las tecnologías que pueden emplearse, así como las obligaciones de control, trazabilidad y declaración fiscal que deberán cumplir las bodegas.
Esta clarificación normativa aporta seguridad jurídica tanto a las empresas elaboradoras como a las compañías que ofrecen servicios de desalcoholización mediante equipos móviles, un modelo ampliamente implantado en otros países productores.
Adaptación a un mercado en transformación
La medida coincide con un momento de profunda transformación del mercado mundial del vino. El crecimiento de la demanda de vinos con menor graduación alcohólica o completamente desalcoholizados está impulsando nuevas inversiones en tecnologías de separación de alcohol, especialmente mediante sistemas de membranas, ósmosis inversa, evaporación al vacío o conos rotatorios.
La posibilidad de desplazar equipos especializados hasta las instalaciones de las bodegas permitirá reducir costes, facilitar el acceso a estas tecnologías a pequeñas y medianas empresas y mejorar la competitividad del sector español frente a otros países productores que ya cuentan con modelos similares.
Un avance para la competitividad
Desde la Federación Española del Vino se considera que esta autorización representa un paso importante para favorecer la innovación y la capacidad de adaptación de las bodegas españolas a las nuevas demandas de los consumidores, sin renunciar al cumplimiento de las exigencias fiscales y de control establecidas por la Administración.
La resolución de la AEAT elimina así una barrera administrativa que dificultaba la implantación de estos servicios y proporciona un marco operativo claro para el desarrollo de una categoría de productos que continúa creciendo tanto en España como en los mercados internacionales.
Con esta decisión, el sector dispone de una mayor flexibilidad para incorporar soluciones tecnológicas avanzadas y afrontar uno de los principales retos de la vitivinicultura actual: responder a un consumidor que demanda cada vez más alternativas con menor contenido alcohólico, manteniendo la calidad y la identidad de los vinos.

Redacción La Gaceta del Vino
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