El terremoto de Chile repercute directamente en el mercado del vino
Marzo ha significado el mes de inflexión para el vino chileno como consecuencia de la subida de precios que ha traído consigo el terremoto.
Marzo ha significado el mes de inflexión para el vino chileno como consecuencia de la subida de precios que ha traído consigo el terremoto. Aunque el primer trimestre continúa siendo favorable para el comercio internacional del país andino, que creció un 7,8% en volumen y un 9,6% en valor hasta alcanzar los 190 millones de euros en ventas, lo cierto es que el tercer mes del año ha significado un punto de inflexión en este devenir con una caída en volumen de ventas del 8,3% en relación con el mismo periodo del año anterior.
El presidente de Vinos de Chile, René Merino, considera que la situación se justifica por el aumento de las demandas de las bodegas chilenas que se lanzaron a comprar vinos a granel para reponer el vino almacenado perdido como consecuencia del terremoto, lo que ha hecho que los precios del granel aumenten una media del 20% dependiendo de su nivel de calidad.
Las ventas en el Reino Unido se han saldado con una caída del volumen en un 4,2%, pero con un 8% de aumento en valor hasta los 32 millones de euros en los 17,1 millones de litros vendidos y Canadá tuvo un crecimiento en volumen del 14,2% pero del 31,7% en valor en los 3,83 millones de litros que se expidieron.
El problema con el que tropieza ahora Chile no es de competencia internacional, ya que la industria ha perdido 125 millones de litros como consecuencia del terremoto, las exportaciones han aumentado en los primeros meses del año y la cosecha actual tiende a la baja por lo que los precios se han encarecido hasta el 50%. Pero puede tener algún problema puntual de abastecimiento que está intentando solucionar lo más rápidamente posible.
De hecho, la mayor empresa del país, Concha y Toro, ha incrementado sus ventas un 4,9% al enviar al exterior más de 24 millones de botellas por importe de 40 millones de euros, mientras Viña San Pedro, del grupo Luksic, logró ventas por valor de 14,4 millones de euros y Cono Sur por casi 12 millones de euros.
La situación para Chile es muy buena ya que no va a tener sotcks en los próximos meses y además va a conseguir un mejor precio por sus productos, pero el problema va a venir de la mano de Australia que se encuentra con mucho vino almacenado, una cosecha a la baja y miles de hectáreas destinadas al arranque.
La incógnita ahora es cómo van a reaccionar los mercados europeos, especialmente el español y el italiano, en las ventas de granel donde Chile sí puede perder competitividad como consecuencia del encarecimiento de este segmento, exactamente igual que le ocurrió el pasado año a Argentina.
Las bodegas españolas deberían hacer un esfuerzo por lograr posicionarse en algunos mercados donde los chilenos tenían hasta ahora mucha fuerza, ya que la situación da pie a pensar de que el año se presenta interesante y que los primeros datos de ventas de 2010 apuntan en la buena dirección, aunque ello signifique, de nuevo, una vuelta de tuerca con los precios a la baja.
Oportunidades como la World Bulk Wine Exhibition, que se celebrará este año en Amsterdam los días 22 y 23 de noviembre, pueden ser importantes de cara a conquistar nuevos mercados y a abrir las puertas a nuevos clientes, ya que al final del túnel comienza a verse algo de luz tras un infausto 2009.

Periodista. Miembro de AEPEV y FIJEV
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