Las exportaciones continúan salvando al vino español
Aunque algunos hablen, y no les falta razón, de que España se ha convertido en el país del low cost (bajos precios) a la hora de vender el vino, lo cierto es que un lugar como este donde la economía productiva se ha ido al garete, los parados crecen
Supongo que a la mayoría de las bodegas existentes en España, unas 7.000 aproximadamente, y a las 42.000 marcas que pululan en nuestro universo les gustaría vender a precio de cru classé, pero eso sólo lo consigue un club selecto de Burdeos al que desde 1855 pertenecen 69 marcas. Y no siempre es oro todo lo que reluce.
Al vino español le hacía falta competitividad. Y la tiene. Los agoreros que decían que el vino que se iba directamente a la quema se iba a quedar en los depósitos porque el mundo estaba saturado de producciones, se han tenido que tragar sus palabras, ya que en menos de cinco años hemos pasado de vender en el exterior 14 millones de hectolitros a más de 22 millones. Y la pregunta es obligada ¿dónde está el hundimiento del sector vitivinícola español? ¿Dónde están las existencias de vino a granel, cuyo precio ha crecido este mes de marzo hasta un 35%? ¿Cómo va a soportar el medio ambiente que todo el vino que hoy se exporta a granel se embotelle cuando la tendencia es justamente la contraria, según un estudio de Rabobank que asegura que se ha pasado de vender a granel en el año 2000 el 25% de la producción al 52% actual? ¿Qué es más rentable vender un granel a 40 céntimos el litro o una botella con DOP a 75 céntimos.
Pues bien, un informe del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), que dirige Rafael del Rey, indica que las exportaciones se han frenado en marzo como consecuencia del retroceso en volumen de las ventas de vino como consecuencia de la ralentización de las exportaciones de granel, que ha sido vendido como nunca y cuya presencia en bodega es ahora prácticamente anecdótica.
Lo cierto es que durante el primer trimestre, el granel de calidad más básica ha incrementado sus ventas en un 5,7% hasta los 2,87 millones de hectolitros y su valor en un 35% hasta los 115 millones de euros, con un aumento del precio medio del 28% hasta los 39 céntimos el litro. Las ventas de vinos varietales han experimentado todavía un crecimiento lineal más sustancial hasta los 42 céntimos y en el caso de los que portan IGP hasta los 0,71 euros. Por cierto que estas dos últimas categorías suponen ya el 12% de las ventas totales de grandes volúmenes.
Pero este tirón ha sido también positivo para los vinos envasados con denominación de origen protegida que han aumentado su precio medio un 5% hasta los 3,14 euros y han crecido en volumen casi un 3% y cerca de un 8% en valor hasta alcanzar la cifra de 73 millones de litros por importe de 229 millones de euros. Y no digamos los vinos envasados sin DOP, gracias al empuje de los Vinos de la Tierra, que subieron sus ventas más de un 12% hasta los 1,1 millones de hectolitros y con un aumento significativo de su valor que supera los 92 millones de euros con incremento superior al 13%.
Las ventas del primer trimestre, que consolidan el crecimiento interanual, suben como la espuma en Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Japón y Bélgica, mientras retroceden Holanda, Rusia, Portugal y Suiza.
Es previsible que las escasas existencias de vino a granel propicie una caída de las ventas en los próximos meses, eso sí con un mantenimiento o repunte de los precios, y que los mercados tradicionales se abastezcan en otros lugares o esperen a la nueva cosecha, que todo hace indicar que puede ser buena en cantidad y calidad. Ya veremos si lo es también en precio.

Periodista. Miembro de AEPEV y FIJEV
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