Parece que estas utilizando un bloqueador de anuncios

Para poder mantener este portal de forma gratuita necesitamos la publicidad. Por favor desactivar el Adblocker para acceder al contenido

Inicio / Nuestras Firmas / La viticultura española, junto con todo el campo, en pie de guerra

La viticultura española, junto con todo el campo, en pie de guerra

/
/
img

Miles de agricultores y ganaderos de toda España, muchos de ellos pertenecientes al sector vitivinícola, se manifestaron durante el pasado fin de sema

Miles de agricultores y ganaderos de toda España, muchos de ellos pertenecientes al sector vitivinícola, se manifestaron durante el pasado fin de semana en Madrid, tras varias movilizaciones en sus provincias de origen, como consecuencia de los precios de sus productos, a todas luces ridículos e insuficientes para subsistir, máxime en tiempos de crisis.

Los márgenes abusivos con el que los intermediarios gravan los productos desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor han sido el detonante de una política agraria comunitaria cargada de errores e improvisaciones, que en el caso del sector vitivinícola son todavía más graves. Y demuestran, además, que no existe una política común entre los 27 miembros sino más bien una amalgama de parches y burocracia que están llevando a la ruina a miles de productores.

No se explica que hace apenas dos años la Unión Europea se encontrara desabastecida de leche y cereales cuando los “sabios” de Bruselas estaban incentivando el abandono de explotaciones lecheras y la rotación de tierras en los cereales, errores que también han sido mayúsculos en el sector vitivinícola.

Para comenzar, la Unión Europea, con la aquiescencia de sus miembros, ha venido otorgando cuantiosas subvenciones a los viticultores para que cambien sus variedades tradicionales por otras supuestamente más demandadas por los mercados internacionales. La realidad es que éstos se han visto en la tesitura de complementar esas ayudas con fondos propios y financiación ajena, han esperado tres años a que comiencen a dar fruto, tras su injerto o reposición, y se han encontrado con que el mercado les pagaba idéntico precio que por sus variedades anteriores, que eran mucho más productivas que las actuales.

Pero no contentos con el desaguisado, los ministros de Agricultura de los 27 se han plegado a las presiones antialcohol de sus colegas de Sanidad y han puesto al vino a la misma altura que a los destilados blancos o las drogas, con el consiguiente perjuicio para un producto que, además en el caso de España, es considerado alimento por la legislación.

Y esta bajada de pantalones no ha sido exclusiva de ninguno de los grandes partidos que, en estos momentos, comparten el poder en la práctica totalidad de la UE sino que ha sido compartida por ambos. Así, en España, el Gobierno de Rodríguez Zapatero tuvo que parar la cruzada antivicio organizada por su entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, ahora premiada con la Vicepresidencia Económica. En tiempos del PP, una ley similar estuvo a punto de ser aprobada cuando era ministro de Interior, Mariano Rajoy, y en Francia, Nicolás Sarkozy y su sanísima esposa Carla Bruni se erigen en auténticos guardianes de la virtud y en martillo de todos aquellos herejes que elogian un producto como el vino, aunque en ese caso sí han tenido la contestación no sólo del sector vitivinícola francés sino de la mayoría de los grandes médicos e investigadores del país vecino.

Ese grupo de presión, tan poderoso como las propias autoridades comunitarias, cada vez más grises y perdidas en una maraña burocrática, impiden hacer campañas de consumo responsable de vino entre la población de los 27 miembros, con lo que están consiguiendo lo que pretendían: disminuir el consumo entre la población y cerrar miles y miles de explotaciones vitícolas, mientras cientos de bodegas y cooperativas comienzan a atravesar una situación económica insostenible.

Pero como el tiro siempre sale por la culata a estos aprendices de brujos, lo único que han conseguido es aumentar la adicción a los alcoholes de alta graduación, incentivar de forma indirecta los botellones de fin de semana entre los jóvenes con menor cultura en el consumo de alcohol y aumentar las muertes por intoxicaciones etílicas continuadas entre los menores de 35 años. Y es que la ecuación es bien sencilla: Si hace 30 o 40 años, un borracho de vino moría por cirrosis en torno a los 80 años, ahora conseguimos que los nuevos alcohólicos desaparezcan de la faz de la tierra antes de los 35 años. Países como Polonia, con graves problemas de alcoholismo como consecuencia de la ingestión masiva de vodka, han enseñado el camino cuando han comenzado a inculcar entre su población la cultura del vino bebido con moderación, hecho que ha tenido buenos resultados.

Pero en esta Europa que nos ha tocado vivir, donde el verbo prohibir es uno de los más conjugados entre sus prebostes, el no comer, no beber, no… está a la orden del día y no parece que esa sea la solución para acabar con el alcoholismo porque España ha pasado de consumir 60 litros de vino por persona y año en 1970 a 17,5 litros por persona y año en 2008, sin que tengamos constancia, más bien lo contrario, de que han disminuido los problemas de adicción al alcohol.

Todo ello además mientras las explotaciones vitivinícolas sufren una presión insostenible de precios a la baja, que en muchas ocasiones apenas alcanzan los 13 céntimos por kilo de uva en zonas productoras como Castilla-La Mancha y la amenaza del abandono, con el consiguiente problema económico y medioambiental en un área de casi monocultivo que supera el medio millón de hectáreas (recientemente era de 600.000 hectáreas), empieza a ser un asunto muy serio ¿Movilizaciones del campo? Nos parecen pocas.

  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Pinterest
  • Buffer

Suscribirse

Reciba nuestras noticias en su email

La altura div se necesita para habilitar la barra lateral pegajosa
Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios :