Bodegas Riojanas convoca junta para dar luz verde a la entrada de Vintae, que tomará el 90% del capital
La junta de accionistas se celebrará los días 15 y 16 de junio en primera y segunda convocatoria, según ha confirmado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La operación, cuyas bases se comunicaron al regulador bursátil el pasado 16 de mayo, contempla que Gevisa Wine Capital —sociedad cabecera del grupo riojano Vintae Luxury Wine Specialists— adquiera el 90% del capital social y los derechos de voto de Borisa (Bodegas Riojanas S.A.), mientras que el 10% restante permanecerá en manos de los accionistas actuales.
El mecanismo elegido para materializar esta toma de control es una reducción de capital y una ampliación simultánea por compensación de créditos. Gevisa Wine Capital capitalizará la deuda que los acreedores le han cedido, transformando esos derechos de cobro en participación accionarial. Todo ello sin que la operación conlleve la obligación de lanzar una OPA sobre el total de las acciones, una exclusión legal prevista para este tipo de procesos de capitalización de créditos en el marco de un plan de reestructuración, que exime a la empresa de solicitar dispensa a la CNMV.
Precisamente, el pasado 25 de mayo, Bodegas Riojanas presentó ante el Tribunal de Instancia de Logroño la solicitud de homologación judicial de su plan de reestructuración. Este paso es fundamental, ya que la entrada de Gevisa Wine Capital en el capital y la ejecución completa del plan quedan supeditadas a que el juzgado emita una resolución firme aprobándolo.
El respaldo al plan entre los acreedores es sólido: cuenta con el apoyo del 92,19% del pasivo afectado en Bodegas Riojanas y del 100% en sus filiales. Hace apenas unos días, el grupo comunicó a la CNMV que el experto en reestructuración ya había certificado estas mayorías el pasado 21 de mayo.
Bodegas Riojanas, fundada en 1890 en Cenicero (La Rioja), es una de las bodegas más antiguas y emblemáticas de la Denominación de Origen Calificada Rioja. Fue una de las impulsoras de la creación del Consejo Regulador en 1925 y cuenta en su haber con marcas históricas como Monte Real, Viña Albina o Puerta Vieja. Es, además, la única empresa vitivinícola española que cotiza en Bolsa.
Detrás de esta fachada de solera centenaria, sin embargo, se escondía una situación financiera crítica. Según los datos presentados ante el tribunal, en 2025 las pérdidas del grupo alcanzaron los 4,5 millones de euros, lo que supuso duplicar las registradas en 2024. La facturación cayó un 15%, hasta los 13,6 millones de euros, mientras que la deuda total superaba los 25 millones.
El punto de inflexión llegó en el mes de diciembre, cuando la compañía ya no pudo hacer frente a su plan de pagos con bancos y otros acreedores. En febrero de 2026, Bodegas Riojanas se vio obligada a solicitar un concurso voluntario de acreedores, en un proceso de pre-concurso que le concedía un plazo de tres meses para negociar una salida. Además, la empresa pactó con los sindicatos un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectó a unos 70 trabajadores durante cuatro meses.
El plan de rescate finalmente pactado con la banca ha logrado una importante quita del 50% de la deuda, que queda reducida de aproximadamente 24 millones de euros a 12 millones, cantidad que será asumida por Vintae a través de Gevisa Wine Capital.
Vintae nació en La Rioja a finales de los años noventa de la mano del empresario riojano José Miguel Arambarri. En 2008, su hijo Richi Arambarri asumió la dirección de la compañía, impulsando desde entonces una estrategia de crecimiento basada en la diversificación de marcas y denominaciones de origen. En la actualidad, Vintae cuenta con 250 hectáreas de viñedo, la mayor parte en Rioja y Navarra, aunque también está presente en Ribera del Duero, Toro y otras regiones. Entre sus marcas más reconocidas figuran Hacienda López de Haro, Viñedos El Pacto, Matsu, Bardos, Le Naturel o Pandemonium.
Lejos de dejarse arrastrar por la crisis sectorial, el grupo cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 46 millones de euros, lo que supuso un incremento del 3,4% respecto al año anterior. Desde Vintae, Richi Arambarri se ha mostrado confiado en poder revertir la situación de la bodega centenaria: «Esta es una apuesta por nuestra tierra, es materializar el compromiso de devolver a Rioja la herencia que hemos recibido de su historia y de su patrimonio», declaró el CEO al anunciarse el acuerdo.
La operación de salvamento de Bodegas Riojanas se produce en un contexto extremadamente adverso para el conjunto del sector vitivinícola riojano. Las ventas de Rioja cayeron un 4,5% en 2025, hasta los 229,4 millones de litros, lo que constituye su peor dato desde el año 2001. El desplome del consumo interno, el retroceso de las exportaciones afectadas por los aranceles en Estados Unidos —mercado que absorbe casi el 10% de las exportaciones de Rioja— y la persistente sobreoferta acumulada han golpeado con dureza las cuentas de las bodegas de la denominación.
El horizonte inmediato de Bodegas Riojanas depende de dos hitos clave: que los accionistas aprueben el plan en la junta del próximo mes y, sobre todo, que el Tribunal de Logroño emita el preceptivo auto de homologación judicial. Si se superan ambos escollos, la histórica bodega de Cenicero iniciará una nueva etapa bajo el control de Vintae, con un plan de negocio diseñado para el periodo 2026-2031, una línea de financiación para necesidades de circulante ya garantizada y el objetivo de recuperar el pulso perdido.

Redacción La Gaceta del Vino
Suscribirse
Reciba nuestras noticias en su email