Parece que estas utilizando un bloqueador de anuncios

Para poder mantener este portal de forma gratuita necesitamos la publicidad. Por favor desactivar el Adblocker para acceder al contenido

Inicio / Nuestras Firmas / Los que beben vino español y los que no, y el camino que nos queda

Los que beben vino español y los que no, y el camino que nos queda

/
/
img

Los más optimistas indicarán que es una buena noticia que existan 130 millones de amantes del vino por conquistar

Un total de 43 millones de personas de los principales mercados mundiales beben vino español con cierta asiduidad, según diversos estudios encargados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), que con tanto acierto dirige Rafael del Rey, y el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), que han sido presentados recientemente en Madrid. Pero el reverso de esta noticia, con tintes positivos o negativos, según se mire, reside en los más de 130 millones de consumidores que no tienen en cuenta a la hora de sus preferencias al vino español.

Por un lado, los más optimistas indicarán que es una buena noticia que existan 130 millones de amantes del vino por conquistar, ya que el mercado potencial de los caldos españoles crece sobremanera, pero no es menos cierto que las posibilidades de llegar a ellos son muy escasas, entre otras razones porque las autoridades comunitarias, presionadas por los sectores más talibanes de la sanidad pública, prohíben la promoción del vino en el seno de la Unión Europea; no así, afortunadamente, en los países terceros, y seguramente por dos razones, la primera y principal porque no pueden y la segunda porque total si se alcoholizan otros, allá ellos.

Mientras Suiza y Reino Unido cuentan con una importante penetración de vinos españoles, pese a la influencia en el segundo de los mercados de los productores del Nuevo Mundo, especialmente los pertenecientes a la Commonwealth como Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica, pero también Chile, los mercados de dos países productores como Alemania y Estados Unidos cuentan con pocos vinos españoles en sus tiendas y restaurantes en comparación con los de otros países.

Es revelador que mientras un 54% de los suizos consumen vino español de forma regular u ocasional, este porcentaje apenas alcanza el 20% en el mercado estadounidense. Este dato cobra especial importancia si tenemos en cuenta que los estudios realizados por la ISWR para la Vinexpo de Burdeos sitúa al gigante norteamericano como primer consumidor mundial en el horizonte de 2011. Pero también son preocupantemente bajos para un país como España las penetraciones en países como Alemania (33%), Bélgica (35%) y Holanda (38%) y algo mejor en Reino Unido (45%).

En el mercado británico los vinos españoles son superados por Francia y Australia (68%), Sudáfrica (49%), Estados Unidos (47%) y Chile (46%) y nos situamos al nivel de Italia (45%). Estos datos se dan curiosamente en el país donde contamos con mayor penetración, tras Suiza, por lo que si aspiramos a ser los mayores exportadores mundiales en volumen, en valor ya es otra cosa, en unos años, hemos de superar obstáculos como estos y la tarea no se antoja nada fácil.

España produce una media de 40 millones de hectolitros de vino todos los años y con un consumo interno que apenas supera los ocho millones de hectolitros y unas ventas exteriores de 15 millones de hectolitros hay que hacer encaje de bolillo para colocar el resto. Las destilaciones, como método de equilibrar oferta y demanda al modo y manera de las limosnas habituales de la UE, no existen ya salvo las destinadas a alcohol para uso de boca que apenas copa otro millón de hectolitros y las ventas de mosto, donde sí hay un gran mercado, han crecido de forma espectacular pero no hasta el punto de acabar con el vino almacenado, y menos en un año como el actual.

Urge pues que la iniciativa privada se ponga a trabajar en lograr el ansiado primer lugar como exportador mundial en volumen, que aprovechen en la medida en que puedan las promociones en países terceros con fondos comunitarios, que combatan a los talibanes antivino allá donde se escondan y se les denuncie públicamente, con la fuerza del voto en primer lugar, y si no se encuentran cómodos en una sociedad como la occidental siempre les quedarán Afganistán, Irán, Sudán y otras democracias mucho más avanzadas y progresistas que las nuestras para dar rienda suelta a sus patologías prohibicionistas.

Hacen falta iniciativas que permitan a España vender desde sus vinos a granel, de excelente calidad y cada vez mejores, a sus caldos más emblemáticos y a precios astronómicos, ya que mercado hay para todo y para todos. La tarea no es fácil, pero iniciativas como la World Bulk Wine Exhibition, que se celebrará en Ámsterdam los próximos días 9 y 10 de noviembre, son un importante paso adelante en el aumento del comercio internacional, que tanta falta le sigue haciendo a nuestros caldos.

  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Pinterest
  • Buffer

Suscribirse

Reciba nuestras noticias en su email

La altura div se necesita para habilitar la barra lateral pegajosa
Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios :