El mercado internacional de vinos a granel acapara el interés de los grandes productores mundiales
España exportó en 2008 cerca de 900 millones de litros de vino a granel por un importe cercano a los 310 millones de euros.
Las cifras de exportación facilitadas, tanto por el Observatorio Español para el Mercado del Vino (OEMV) y de AVIMES, la patronal con más implantación en las ventas de vinos a granel, señalan que el 55% de las exportaciones de vino español correspondieron a vinos de mesa, de la tierra y con denominación de origen sin embotellar, aunque el montante de las ventas fuera de, aproximadamente, el 20% del valor total. En definitiva, España exportó en 2008 cerca de 900 millones de litros de vino a granel por un importe cercano a los 310 millones de euros.
Aunque no hay datos fidedignos de las exportaciones francesas de vinos a granel, sí es cierto que las ventas exteriores de vinos de mesa y del país han ascendido a 729 millones de litros por un montante superior a los mil millones de euros, cifras que, al menos en volumen, supera Italia con creces, mientras Argentina ha exportado más de 200 millones de litros, 197 millones de litros ha vendido Chile en el exterior, 874.000 litros Portugal, cifra similar a la de Alemania y medio millón de litros Uruguay; mientras, la República Checa ha adquirido graneles por un importe de 41,25 millones de euros, de los que 2,36 millones corresponden a graneles españoles y más de 18 millones a vinos italianos.
Estos datos cobran mayor significado si hablamos de que el 70% de la producción española de vino se encuentra en manos de las cooperativas, que en una proporción muy elevada se dedican a la elaboración y venta de vinos a granel, algo que también ocurre con muchas de las grandes bodegas de zonas muy elogiadas como La Rioja o Ribera de Duero o incluso bodegas acogidas a D.O. Pago o Vinos de la Tierra, que destinan parte de su producción, que oscila entre el 10% y el 40% según los casos a la venta a granel.
Países consumidores de Asia, como China; numerosos países africanos, cuyo consumo de vino por persona y año crece de forma paulatina; Rusia y la venta de vinos españoles a granel a sus vecinos competidores de Francia e Italia, además de Portugal, conforman un negocio redondo que debe redundar en una mayor atención de las Administraciones públicas a este tipo de vino, así como a un esfuerzo del sector productor, bastante camino se ha andado ya en este sentido, para mejorar aún más la calidad de los vinos a granel.
Con estas perspectivas, la creación de una feria internacional que dé cobertura a la compra-venta de vinos a granel, que eleve la competitividad internacional en un sector más que opaco escasamente conocido por la opinión pública, y máxime en una época de recesión económica, debe ser un hecho. Nos consta que existen ya en España algunos movimientos empresariales que deben desembocar en la celebración, quizás a finales de año, de un gran evento en el que se den cita todos los actores importantes que participan en el comercio del vino a granel.
Si esta iniciativa la lidera España, como parece que puede ser, indiferentemente de donde se ubique el evento, habremos conseguido potenciar el buen nombre de nuestros vinos y contribuiremos a aumentar el comercio internacional de un tipo de vinos que sostiene, en gran medida, al grueso del sector nacional.

Periodista. Miembro de AEPEV y FIJEV
Suscribirse
Reciba nuestras noticias en su email