Tragedia en la Ribera del Duero: muere Iván Sanz, CEO de Dehesa de los Canónigos, junto a su mujer y dos hijos en un accidente en Palencia
El empresario, de 48 años, había tomado las riendas de la histórica bodega vallisoletana hace solo un año tras el fallecimiento de su padre, el fundador Luis Sanz Bustos. La hija mayor del matrimonio, de 9 años, es la única superviviente del siniestro, ocurrido en la autovía A-67 a la altura de Herrera de Pisuerga
El mundo del vino en España, y muy especialmente la Denominación de Origen Ribera del Duero, llora una pérdida irreparable. Iván Sanz Cid, director general de la bodega vallisoletana Dehesa de los Canónigos, falleció en la tarde del domingo pasado en un violento accidente de tráfico en el término municipal de Herrera de Pisuerga (Palencia). En el siniestro también perdieron la vida su esposa y dos de sus tres hijos. Solo la hija mayor, de 9 años, logró sobrevivir.
Un legado familiar con proyección internacional
Iván Sanz, de 48 años, era una figura muy querida y respetada en el sector vitivinícola. Ingeniero agrónomo de formación, había asumido la dirección general de la bodega familiar hace apenas un año, tras el fallecimiento de su padre, Luis Sanz Bustos, fundador de Dehesa de los Canónigos en 1981. En este breve pero intenso periodo, Sanz había impreso un nuevo impulso a la compañía, con una clara apuesta por la digitalización, la sostenibilidad y la expansión internacional.
Bajo su liderazgo, la bodega —con viñedos en las prestigiosas fincas de Peñafiel y Pesquera de Duero— consolidó su presencia en más de 20 países, con especial fortaleza en los mercados de Estados Unidos, México y Asia. Todo ello sin renunciar a la identidad que su padre había forjado durante cuatro décadas: vinos de autor, con largas crianzas, que son un referente del carácter elegante y longevo de la Ribera del Duero.
«Iván era una persona cálida, generosa y con una visión muy clara de hacia dónde debía ir el proyecto. Su muerte es un mazazo terrible para todos los que formamos parte de esta familia y para el sector en general», ha declarado a través de un portavoz el equipo de la bodega, visiblemente consternado.
Conmoción en el sector
La noticia ha causado una honda conmoción en el mundo del vino. El Consejo Regulador de la Ribera del Duero ha emitido un comunicado expresando su «profundo pesar» y trasladando sus condolencias a la familia y al equipo humano de Dehesa de los Canónigos. En redes sociales, numerosos bodegueros, sumilleres y distribuidores han mostrado su incredulidad y tristeza por la repentina muerte de un empresario que representaba el relevo generacional y la modernización del sector.
Iván Sanz Cid deja, además del legado empresarial, un vacío inmenso en la pequeña comunidad vitivinícola de Pesquera de Duero, donde residía con su familia.
Desde este medio, trasladamos nuestro más sincero deseo de una pronta recuperación para su hija y enviamos un afectuoso abrazo a toda su familia. En estos momentos de profundo dolor, confiamos en que encuentren la fortaleza necesaria para afrontar esta pérdida y dar continuidad al legado que Iván dejó en Dehesa de los Canónigos, una huella que permanecerá ligada para siempre a la historia de la bodega y a la memoria de quienes le conocieron.

Redacción La Gaceta del Vino
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