Parece que estas utilizando un bloqueador de anuncios

Para poder mantener este portal de forma gratuita necesitamos la publicidad. Por favor desactivar el Adblocker para acceder al contenido

Inicio / Actualidad / Arroyo de Arrayán: la unión del vino y el arte

Arroyo de Arrayán: la unión del vino y el arte

/
/
img

Coincidiendo con el primer aniversario de su muerte, Bodegas Arrayán rinde un homenaje a Eduardo Arroyo con dos nuevos vinos que nacen bajo el nombre Arroyo de Arrayán. Un vino blanco y uno tinto que simbolizan el origen y el futuro de la bodega y que están vestidos con dos de las últimas creaciones del pintor.

Desde el nacimiento de Bodegas Arrayán, Eduardo Arroyo estuvo presente en el proyecto y fue gran embajador de la marca. Íntimo amigo de la familia, el artista vivió el día a día de la creación de dichos vinos. “Eduardo e Isabel, su mujer, nos acompañaron desde el inicio. Él vio aquí el terreno perfecto, nunca mejor dicho, para hacer arte con la idea de relacionarlo con el vino”, comenta María Marsans, durante la presentación de Arroyo de Arrayán.

Un año después de su fallecimiento, desde Arrayán han querido hacerle un homenaje lanzando Arroyo de Arrayán, dos vinos que simbolizan el origen y el futuro de la bodega que están vestidos con dos de las últimas creaciones del artista. El primero de ellos es un tinto de 2012 que simboliza el inicio de Arrayán con las cuatro variedades originales de la finca (syrah, cabernet, petit verdot y merlot) y que el propio Arroyo vio plantar en 1999. Bajo la DOP Méntrida y con una crianza de 14 meses en barricas francesas, sale a la luz con una producción de 2.770 botellas.  Para él se la elegido la obra Parmi les peintres de 1976.

El segundo vino es un blanco experimental de 2018 que representa el futuro. La etiqueta elegida es el cuadro Ramoneur, que igual que el del tinto están dentro de uno de los temas favoritos del artista como son las máscaras. Elaborado con 55% garnacha gris y 45% garnacha blanca de los suelos arenosos de la Finca La Verdosa, “hemos querido darle a una zona de garnachas otro color”, comenta Maite Sánchez, enóloga de la bodega.

Dos vinos, dos cuadros para rendir homenaje a un gran artista. “Con ellos queríamos cerrar un círculo”, añade Maite. De hecho, la llegada de Maite a la bodega en 2009 marca una nueva etapa en Bodegas Arrayán por su empeño de incorporar variedades autóctonas a su gama de vinos.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Linkedin
  • Pinterest
  • Buffer

Suscribirse

Reciba nuestras noticias en su email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La altura div se necesita para habilitar la barra lateral pegajosa
Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios : Clics de anuncios : Vistas de anuncios :