El precio de la uva pone fin a tres años de bajadas y alcanza los 80 céntimos por kilo en Rioja
La cotización es entre un 15 y un 20% superior a la registrada la pasada campaña y vuelve a dar rentabilidad a los agricultores
La vendimia concluyó oficialmente el lunes, aunque haya un pequeño número de parcelas más tardías que, como viene siendo habitual, se cosechen estos días. De acuerdo con los datos aportados por el propio Consejo Regulador a los productores, hasta el domingo se habían controlado por los responsables de campaña un total de 359 millones de kilos de uva tinta, una cosecha corta, la segunda después de la 2012, que no llegará a los 411 millones de kilos que pueden ampararse por la Denominación, de acuerdo con los rendimientos aprobados.
Esta puede ser una de las razones por las que el precio de la uva ha repuntado este año. Dos vendimias cortas consecutivas obligan a las bodegas a un mayor aprovisionamiento, sobre todo cuando también se están registrando aumentos de ventas. Este año, después de tres campañas de precios por debajo del coste producción -cabe recordar que en 2010 se pagó a entre 40 y 50 céntimos el kilo de uva y que en 2012 la media fue de entre 58 y 65 céntimos- todas las fuentes consultadas hablan de que las operaciones realizadas hasta la fecha rondan entre los 75 y 80 céntimos por kilo de uva tinta, llegando hasta los 90 para contratos concretos y fincas especiales.
Paradójicamente, por la blanca se cotiza más, unos 90 céntimos por kilo, ya que existe más demanda de uva y de vino blanco que la oferta que actualmente puede brindar la Denominación.
José Luis Pisón, vocal de la UAGR en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada 'Rioja', habla de «precio razonable» el que se ofrece este año y a continuación resalta que los agricultores «están contentos». Agrega también que CVNE, que según sus datos compra en torno a diez millones de kilos en la Denominación, ha adquirido uva tinta a 0,75 euros a todos sus proveedores.
Pisón aboga ahora por «trabajar y hacer las cosas bien» para que estos precios puedan estabilizarse, recordando el estudio oficial que realizó la Consejería de Agricultura sobre los costes de producción en el viñedo de Rioja y que oscilaban entre 0,55 y 0,65 euros por kilo.
En la misma línea se pronuncia Javier Rubio, presidente de ARAG-Asaja. «Los precios de este año recuperan los niveles que no deberían haberse perdido en Rioja, ya que hablamos de entre un 15 y un 20 por ciento de incremento».
A su juicio, la Calificada no es una zona vitivinícola cualquiera, porque «no hay otra que tenga las exigencias de calidad y control que tenemos aquí y eso hay que pagarlo».
El temor a que el repunte de los precios de la uva se traslade al precio final del consumidor de vino y pueda perjudicar las ventas posteriores no es previsible, según el presidente de Asaja. «Diez o veinte céntimos son irrelevantes en el precio final del consumidor, pero son imprescindibles para que el viticultor reciba un precio digno por su trabajo», explica.
Desde su punto de vista, la recuperación de los precios lleva a plantear un reto futuro. «Hay que trabajar para buscar la estabilidad en los precios y que se formalice el observatorio que defendemos. Se trata de una labor en la que está empeñado el presidente del Consejo, Luis Alberto Lecea, pero que requiere del apoyo de 150 votos, no solo de los treinta de ARAG-Asaja».
David González, enólogo de Bodegas Gómez Cruzado, en Haro, recuerda que este año los costes de producción han sido más elevados que en otras campañas, debido a la desfavorable climatología que ha obligado de realizar mayor número de tratamientos y al deshojado al final de la maduración. «En la Rioja Alta se está pagando entre 0,80 y 0,85 euros por kilo de tinta y hasta un euro en buenas partidas», indica.
Desde la Rioja Baja, Abel Torres, director de Viñedos Aldeanueva, la mayor cooperativa de La Rioja confirma que los precios de este año son superiores en un 15 por ciento a los pagados el pasado año. «Ahora hay que ver si con estos precios somos capaces de mantener las ventas. Hay que ser responsables y, si las ventas de vinos jóvenes no encajan bien los nuevos precios, podemos sufrir un descenso en los datos de comercialización».
Además, Torres recuerda que, en general, los precios de la uva en el resto de las denominaciones «se han mantenido o han bajado», por lo que apunta que, aun siendo positivo para los agricultores este aumento, «hay que estar atentos a la comercialización, porque Rioja no es una isla y le influyen muchos factores».
DO Rioja
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