El vino a granel continúa gozando de buena salud

El futuro del comercio de vino a granel está más que asegurado como lo demuestra el crecimiento de expositores de la VII Edición de la World Bulk Wine Exhibition (WBWE), clausurado ayer en Ámsterdam con un crecimiento del 15% tanto en expositores, más de 200 llegados desde 20 países diferentes, como en asistentes que pueden cifrarse en más de 7.000 llegados desde un total de 66 países.
Este crecimiento ha sido ratificado en las conferencias técnicas pronunciadas tanto por el responsable de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Jean Claude Ruf, como por el director general del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), Rafael del Rey, sobre la presencia de este segmento de vino que alcanza el 38% de las exportaciones mundiales con 39,31 millones de hectolitros en el interanual a junio de este año.
Del Rey, gran conocedor de las estadísticas del negocio del vino en el concierto internacional, subrayó que las ventas de vino a granel se han incrementado más de un 200% al partir en el año 2000 de poco más de 19 millones de hectolitros. El precio medio ha pasado de 0,61 a los 0,71 euros actuales, aunque en 2013 hubo un repunte, por la escasez de cosecha a nivel mundial, que le llevó hasta los 0,81 euros.
El experto español expuso también los porcentajes de los diferentes tipos de vino entre los grandes vendedores, que en estos momentos encabeza España con más de 23 millones de hectolitros, de los que 14 millones, alrededor del 55%, son de vino a granel; exactamente el mismo porcentaje que vende Australia y menor que el 60% que alcanza Sudáfrica en las ventas exteriores.
Otros grandes vendedores de vino a granel son Estados Unidos que ya alcanza el 44% de sus ventas y Chile con el 42%, mientras otros países como Francia y Portugal, que apenas venden en este segmento entre un 22% y un 28%, compran y reexportan vinos a granel de otros países, especialmente de España.
Del Rey destacó que el granel tiene dos caminos diferenciados al que deben acogerse los países productores, especialmente España. Por un lado, el menos rentable, las ventas a aquellos países que adquieren el granel para reexportarlo (Francia, Italia y Portugal entre otros) y por otro lado, el más interesante, el que va a destinado a consumidores y distribuidores directos (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá o China).
El evento ha traído también consigo un incremento del negocio tan importante que ha llevado a que algunos de sus más consumados detractores aparezcan por la feria, hagan cola, paguen religiosamente su entrada e intenten hacer negocio, aunque no cuenten con stand. Un ejemplo claro de que aquellos que preconizaban su debacle no solo se han columpiado, sino que han quedado en evidencia con pronósticos tan proféticos como la desaparición del granel en un momento en el que, además de los países citados, hay otros como Moldavia, Nueva Zelanda o incluso Francia, con Languedoc Rosellón, que apuestan de forma decidida por un tipo de vino que, en determinados supuestos, puede ser más rentable que el envasado o el espumoso merced a sus menores costes.
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José Luis Murcia
Periodista. Miembro de AEPEV-FIJEV.
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Periodista. Miembro de AEPEV y FIJEV
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