Macron respalda el arranque de viñedos ante la crisis del vino en Francia
El presidente francés, Emmanuel Macron, defendió el lunes en la feria Wine Paris la necesidad de arrancar viñas improductivas como parte de las medidas para revitalizar el sector vitivinícola, afectado por el excedente, la caída del consumo y la guerra arancelaria con Estados Unidos .
Durante su visita al salón, el primero de un jefe de Estado desde 2015, Macron recibió de manos del viticultor Vianney Castan, de Costières de Nîmes, una botella de rosado bautizada «For Sure» con unas gafas de aviador en la etiqueta, en alusión a su célebre discurso en Davos. «Ah, genial, voy a ayudarle entonces», respondió el presidente ante el brindis simbólico para «relanzar el rosado en Estados Unidos» .
El plan nacional de arranque, dotado con 130 millones de euros y una prima de 4.000 euros por hectárea, abrió el plazo de solicitudes el 6 de febrero por cuatro semanas a través de FranceAgriMer. El objetivo es retirar 32.500 hectáreas, aunque las intenciones declaradas en la encuesta previa alcanzaban 34.428 hectáreas, concentradas en Languedoc y Nueva Aquitania . El dispositivo da prioridad a quienes cesan totalmente la actividad y excluye viñas jóvenes y la variedad Chardonnay, considerada adaptada a la demanda actual . La UGVC, organización de Cognac, advierte que la ayuda es insuficiente y negocia fondos adicionales tras el desplome de exportaciones a China vinculado a la guerra comercial de los coches eléctricos .
Macron justificó el sacrificio: «Hay que hacerlo para que los demás productores conserven su valor» . El sector arrastra una sobreproducción estructural —el grupo CNAOC estima un excedente de 100.000 hectáreas— y el impacto de los aranceles del 10 y 15% impuestos por Donald Trump en 2025, que hundieron un 20% las exportaciones a Estados Unidos, principal cliente, hasta 3.200 millones de euros .
El presidente llamó a «defender el vino francés como arte de vivir» frente a «prácticas agresivas» y a conquistar nuevos mercados como India, Canadá y Brasil, todos con acuerdos comerciales recientes con la UE . Canadá, además, retiró desde 2025 los vinos estadounidenses de sus tiendas públicas, liberando un espacio de mil millones de dólares .
En el pabellón, Macron examinó un magnum de seis litros de vino chino Longyu, de la bodega Changyu (Yantai), y reconoció que el gigante asiático «sabe producir», una competencia creciente para Francia . También aludió a la pujanza italiana: el país transalpino desembarca en Wine Paris con 1.350 expositores, un 25% más de espacio, y el ministro Francesco Lollobrigida encabeza la delegación . «Son muy buenos en esos mercados», admitió Macron .
La feria, que reúne a más de 6.000 expositores de 60 países, estrena este año «Be no», un pabellón dedicado a vinos y bebidas sin alcohol, con sesenta productores. Según Vinexposium, «no canibalizará el vino tradicional, sino que creará negocio adicional» . El sector del vino y licores emplea a 600.000 personas en Francia y factura 32.000 millones de euros anuales, la mitad por exportaciones . Enviado desde mi iPhone

Redacción La Gaceta del Vino
Suscribirse
Reciba nuestras noticias en su email