La mayor cooperativa vinícola del mundo nace en Tomelloso: tres bodegas se unen para liderar el sector
Virgen de las Viñas, Vinícola de Tomelloso y San José suman más de 3.000 socios y una producción cercana a los 300 millones de kilos de uva, con la vista puesta en nuevas incorporaciones como la cooperativa de Argamasilla de Alba
Lo que durante años fue un rumor recurrente en los corrillos del campo manchego se ha convertido en realidad. Este lunes, en un acto celebrado en Tomelloso, las cooperativas Virgen de las Viñas, Vinícola de Tomelloso y San José han ratificado su fusión, dando vida al que ya es oficialmente el mayor proyecto cooperativo vitivinícola del planeta. La nueva entidad aglutinará a más de 3.000 agricultores y manejará un potencial de cerca de 300 millones de kilos de uva, una cifra que la sitúa muy por encima de cualquier otro competidor a nivel mundial.
El presidente de Virgen de las Viñas, Rafael Torres, ha sido el encargado de anunciar el acuerdo tras obtener el respaldo mayoritario de las asambleas de las tres cooperativas. «No hemos buscado ser los más grandes por afán de récord, sino por necesidad. El sector vitivinícola necesita dimensionarse para competir en un mercado global cada vez más exigente», ha declarado Torres, visiblemente emocionado por el respaldo recibido.
El acto ha contado con la presencia del consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, que ha querido respaldar personalmente una operación que califica de «histórica». Martínez Lizán ha subrayado que esta fusión «fortalece la posición comercial de nuestros agricultores y mejora su capacidad de negociación en un contexto de incertidumbre y volatilidad de precios». Según el consejero, la unión no solo permitirá vender mejor, sino también optimizar recursos y reducir costes, algo «fundamental en el mundo que nos toca vivir».
El impacto económico de la fusión es difícil de exagerar. Solo Virgen de las Viñas, la cooperativa cabecera de la operación, ya representaba en la campaña 2025-2026 el 8,4% del vino producido en Castilla-La Mancha y el 11,5% del mosto, lo que suponía un 5,2% de la producción nacional. Con la incorporación de Vinícola de Tomelloso y San José, esas cifras se disparan y consolidan a la región como la gran potencia vinícola de España.
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha calificado el acuerdo como «un hito histórico para el pueblo» que afianza a la localidad como «el epicentro agroalimentario de Castilla-La Mancha». Navarro ha recordado que la cooperativa mantiene más de 100 empleos fijos directos y genera una importante actividad indirecta en sectores como el transporte, la hostelería o los suministros agrícolas.
Rafael Torres ha detallado además los números que maneja la nueva entidad: una facturación cercana a los 95,6 millones de euros en el último ejercicio, de los que el 60% procede de la exportación (tanto a granel como embotellado). El valor abonado a los socios por la cosecha alcanzó los 75,8 millones de euros y el capital neto supera los 62,6 millones. Las inversiones realizadas durante 2025 ascendieron a 11 millones de euros, una muestra de la apuesta por la modernización y la calidad.
La producción, eso sí, se ha visto afectada por las condiciones climáticas. La entrada de uva en la campaña pasada fue de 213,9 millones de kilos, un 13% menos que la anterior debido a las altas temperaturas registradas en agosto. Con la fusión, se estima una incorporación de 30 millones de kilos adicionales y cerca de 2.000 nuevas hectáreas a las más de 21.000 que ya gestionaba Virgen de las Viñas.
El futuro: la mirada puesta en Argamasilla de Alba
Pero el proceso de concentración no se detiene aquí. Rafael Torres ha confirmado que ya están trabajando en la integración de otras cooperativas, con especial atención a la de Argamasilla de Alba, con la que mantienen conversaciones avanzadas. «Hay buena sintonía y esperamos que salga adelante por el bien de los agricultores. Estar unidos es mucho mejor que estar separados», ha asegurado.
La cooperativa de Argamasilla aportaría un volumen adicional significativo y reforzaría la presencia de la nueva entidad en una comarca de gran tradición vitivinícola. Torres ha insistido en que estas fusiones no se hacen solo pensando en la cooperativa matriz, sino también en las ventajas que deben obtener los que se incorporan: «Tiene que haber ventajas para ambas partes, si no, no tendría sentido».
Enoturismo y formación, los otros pilares
Más allá de los números, la nueva macrocooperativa también apuesta por diversificar sus actividades. Torres ha destacado el crecimiento del enoturismo, con casi 7.000 visitas el año pasado al Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena, ubicado en las instalaciones de Virgen de las Viñas, así como al museo etnológico y las cuevas. Además, se han anunciado nuevas actuaciones en materia de formación para socios y trabajadores, con el objetivo de mejorar la cualificación y la competitividad.

Redacción La Gaceta del Vino
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