El pulso del vino español: opiniones tras la sexta Barcelona Wine Week
La Barcelona Wine Week (BWW), celebrada del 2 al 4 de febrero de 2026 en Fira de Barcelona, se ha consolidado como la principal plataforma internacional del vino español. Este año no solo fue un escaparate de la diversidad vinícola nacional, sino también el escenario para anuncios estratégicos y un hervidero de opiniones que reflejan su madurez y su impacto real en el sector.
· Exposición sin igual: Reunió a 1,350 bodegas, aproximadamente una de cada tres de España, representando a más de 90 denominaciones de origen.
· Enfoque internacional: Atrajo a 25,953 visitantes, de los cuales un 20% fueron internacionales.
· Impacto económico: Se estima que el evento generó un impacto de 17 millones de euros en la ciudad.
Lejos de ser un mero ejercicio promocional, la BWW genera debates y valoraciones que ayudan a entender su verdadero papel.
La organización y muchos participantes la sitúan como una herramienta comercial fundamental e insustituible. En la sección de testimonios de su web, compradores internacionales destacan su valor:
· Un importador afirma: «Es la feria de vino español más importante que existe… una herramienta fundamental para descubrir nuevas bodegas y ampliar mi portafolio».
· Otro visitante subraya su carácter de punto de encuentro de alta calidad ideal para generar networking y cerrar acuerdos.
· La presencia internacional es unánimemente valorada: «Se nota la inversión y el poder de atracción… este año me he encontrado con mucha gente de fuera de España».
Fuera de los canales oficiales, medios especializados como Spanish Wine Lover ofrecen una visión más matizada, destacando tanto aciertos como aspectos por mejorar:
· Elogios a la diversidad y la inclusión: Se destaca que la BWW ha logrado ser una feria para todos, desde los grandes grupos con stands lujosos hasta pequeños productores con espacios más modestos pero muy concurridos. La agrupación por regiones facilitaba la exploración.
· Valoración positiva del formato: Muchos visitantes y expositores la califican de feria «más europea» y «profesional» que su predecesora.
· Señalamientos y áreas de oportunidad:
· Contenido patrocinado: Parte de la agenda de charlas y catas se percibe como demasiado marcada por los intereses de patrocinadores y grandes grupos, dejando poco espacio para propuestas más frescas.
· Logística para los pequeños: Algunos pequeños productores en espacios compartidos se quejaron de «corrientes de aire».
· Resultados dispares en internacionalización: Mientras algunos asistentes abrieron nuevos mercados, otros consideran que este capítulo «había que trabajarlo más».
· Eventos paralelos de éxito: Se valora muy positivamente la agenda fuera del recinto, como el salón Off The Record, que reunió a 32 pequeños productores en un ambiente alternativo y distendido.
Más allá de la cata: anuncios y tendencias que marcan el futuro
La BWW 2026 fue también plataforma de lanzamiento para estrategias de futuro:
· Plan de exportación: El ministro de Agricultura, Luis Planas, anunció una campaña específica para multiplicar los 2,900 millones de euros exportados en 2025, enfocándose en mercados como India e Indonesia.
· Adaptación al consumidor: Planas instó al sector a adaptarse a los nuevos gustos, elaborando vinos más ligeros y con presentaciones más frescas.
· Homenaje al factor humano: La edición rindió tributo a grandes sagas familiares (Torres, Vega Sicilia, Gramona) y dio voz a nuevas generaciones y «outsiders» que revolucionan el sector.
· Gastronomía integrada: El espacio #BWWGastronomy, con menús diseñados por restaurantes locales, fue un acierto que mostró sensibilidad hacia la experiencia culinaria integral.
¿Cómo perciben los asistentes el balance entre grandes bodegas y pequeños productores en la feria?
Las opiniones muestran que la BWW intenta servir a ambos mundos, aunque con experiencias distintas:
· Dos extremos conviviendo: En un mismo pabellón coexistían los lujosos stands de grandes grupos y los espacios básicos de pequeños productores, reflejando la realidad del sector.
· Estrategias de participación:
· Grandes grupos: Algunos, como Familia Torres, optaron por múltiples stands regionales en lugar de uno grande.
· Pequeños productores: Muchos se agruparon bajo paraguas como «Artisan Wine Attraction» (69 bodegas) para ganar visibilidad y reivindicar su trabajo artesanal.
· Valoración general: Se percibe como una feria más plural que eventos anteriores, aunque algunos pequeños productores sienten que las condiciones logísticas (como las corrientes de aire en áreas compartidas) podrían mejorar.
La Barcelona Wine Week 2026 ha demostrado ser mucho más que una simple exposición. Es un termómetro del sector vinícola español, un motor de negocio internacional y un espacio de conversación donde confluyen el entusiasmo oficial, la satisfacción comercial y la crítica constructiva. Las opiniones recogidas pintan el retrato de un evento que, pese a pequeñas sombras en la organización de contenidos o la logística, ha logrado un equilibrio notable entre lo masivo y lo diverso, lo tradicional y lo emergente.

Redacción La Gaceta del Vino
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