El gran potencial químico de los residuos de vinificación

Científicos italianos han diseñado una biorrefinería innovadora, y sobre todo económicamente viable, capaz de producir una gran diversidad de productos químicos a partir de los residuos de uva generados durante la producción de vino.
El año pasado se produjeron alrededor de 28 mil millones de litros de vino a nivel mundial, un volumen que genera una gran cantidad de hollejos y semillas, alrededor de 5 millones de toneladas de materia.
Tradicionalmente este tipo de residuos, orujos, se destila para producir licores. Pero las nuevas políticas europeas han reducido las subvenciones para la destilación. Existen productos químicos útiles tales como polifenoles (antioxidantes naturales utilizados en cosméticos y conservantes) o biogases ricos en metano que se pueden extraer de los orujos de las uvas tintas, pero es difícil obtener beneficios interesantes a partir de procesos basados en la valorización de un único producto.
Lorenzo Bertin y sus colaboradores de la Universidad de Bolonia, han desarrollado una biorrefinería con múltiples funciones que no sólo produce polifenoles, sino también ácidos grasos, biopolímeros y biometano.
Mediante el dióxido de carbono supercrítico, extraen polifenoles y azúcares útiles, antes de usar la digestión anaerobia para producir otros compuestos útiles, tales como ácidos grasos. Los residuos sólidos sobrantes se someten a un posterior tratamiento microbiano para producir metano, mientras que los residuos líquidos restantes se fermentan aeróbicamente para producir materiales poliméricos sostenibles.
Fuente: Infowine
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