Anteproyecto de la nueva ley del alcohol

Se presenta el anteproyecto de la nueva ley del alcohol con fuertes restricciones, con numerosas voces en contra al considerar al vino como una bebida alcohólica más
El Ministerio de Sanidad ha presentado el Anteproyecto de la futura ley del alcohol. El objetivo de esta norma es “proteger la salud de los menores mediante acciones en distintos ámbitos que permitan prevenir y reducir el consumo de alcohol”, fenómeno que afirman “se ha extendido en los últimos años en España con consecuencias muy negativas para su salud y para su desarrollo físico, intelectual y personal”.
Con la nueva ley el vino, definido como “el alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto de uva”, según la ley 24/2003 de 10 de julio, de la Viña y del Vino, pasa a considerarse como una bebida de alta graduación. De este modo, se meten todas las bebidas alcohólicas, sin excepción, sin considerar sus diferencias nutricionales, culturales ni históricas.
Es por ello que las voces en contra no han tardado en pronunciarse. No sólo desde el mundo del vino, sino también desde la política, incluso desde el mismo partido del Gobierno, como la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, o el presidente del Gobierno riojano, Pedro Sanz.
Ana Mato ha asegurado que la nueva ley no dañará al vino y que está abierta a la negociación, pero analizando el borrador, se pueden esgrimir las consecuencias negativas que las restricciones de la nueva norma acarrearían para el mundo del vino.
Entre las medidas estipuladas se encuentran las siguientes:
- – Prohibición de la venta de alcohol a menores, siendo multados también aquellos adultos que compren alcohol para menores.
- – El consumo de alcohol queda prohibido en las vías y zonas públicas. También se prohíbe la venta y consumo de alcohol en instalaciones deportivas o recreativas; centros de enseñanza y transportes públicos, así como otros lugares en los que pueda haber menores, a excepción de cafeterías, bares y restaurantes.
- – Habrá sanciones para quienes compren alcohol a menores.
- – Fuertes restricciones a la publicidad de bebidas alcohólicas, prohibiendo, por ejemplo, la publicidad en escaparates o junto a productos de uso habitual a los que puedan acceder los menores. Se limitarán las formas, horarios y espacios en los que se puedan publicitar las bebidas alcohólicas en los medios de comunicación así como en los espacios público.
- – En los envases se deberá incluir una advertencia sobre las consecuencias nocivas para la salud que acarrean las bebidas alcohólicas.
- – No se podrá vender alcohol en máquinas expendedoras situada en lugares públicos.
- – Los médicos que atiendan a un menor por ingesta de alcohol se verán obligados a informar a los representantes legales.
Las multas para quienes incumplan la nueva ley oscilan entre los 300 y los 600.000€. Las de menor cuantía se estipulan para, por ejemplo, la ingesta de alcohol en la calle por parte de un menor, en cuyo caso, los tutores legales acarrearán con los costes; así como las cifras más elevadas, para los locales que vendan alcohol a menores, o aquellos que inciten a estos a beber alcohol.
Redacción. Foto: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
Suscribirse
Reciba nuestras noticias en su email