La DO Rueda desafía la tendencia con un año de crecimiento y liderazgo consolidado
En un contexto general de retos para el sector vitivinícola, la Denominación de Origen Rueda ha cerrado el último ejercicio con unos resultados que califica de «excelentes», consolidando su posición hegemónica en el mercado español del vino blanco con DO. La entidad entregó un total de 118.675.175 contraetiquetas en el año, lo que supone un leve crecimiento del 0.27% respecto al periodo anterior. Esta cifra adquiere su verdadera dimensión al contrastarse con los datos macro del sector, que a nivel global y europeo registran una evolución negativa y un descenso del consumo que Bruselas ya tilda de estructural.
La fortaleza de la DO se centra, indiscutiblemente, en el vino blanco. De las contraetiquetas totales, la abrumadora mayoría, 118.612.811, corresponden a esta categoría, reafirmando su liderazgo. Dentro de los vinos tranquilos, la DO alcanzó los 118.474.186 contraetiquetas, incluyendo 239.736 para su máxima categoría de calidad, el Gran Vino de Rueda. Los espumosos y los vinos de licor, con 132.427 y 6.198 contraetiquetas respectivamente, completan un panorama diversificado pero con un claro eje central. El presidente del Consejo Regulador, Carlos Yllera, atribuyó este éxito a que «el consumidor reconoce la autenticidad, la versatilidad y la calidad de nuestros vinos» en un momento de decrecimiento general.
El crecimiento no se ha limitado al mercado interior. Los datos de exportación refuerzan la vitalidad de la marca Rueda. En los primeros siete meses del año, las ventas al exterior superaron los 10.9 millones de botellas, un 6.2% más que en el mismo periodo del año anterior, manteniendo su presencia en más de un centenar de países. Destaca de forma extraordinaria el mercado holandés, donde Rueda es la primera denominación de origen española en ventas de vino tranquilo, con casi 4.8 millones de botellas exportadas y un crecimiento del 14.8%. Otros mercados dinámicos como Canadá, Brasil, Austria y Colombia también han contribuido con significativos incrementos.
Estos resultados brillantes contrastan poderosamente con los diagnósticos estructurales que afronta el viñedo europeo. Mientras la Comisión Europea proyecta un descenso anual del consumo interno en la UE y el sector se enfrenta a un crítico envejecimiento de los viticultores y a una feroz competencia global, Rueda demuestra que es posible crecer mediante una estrategia clara. Esta se basa en la especialización en un producto emblemático (el vino blanco, especialmente de la variedad Verdejo), la apuesta por la calidad diferenciada y una proyección internacional agresiva y bien focalizada.
El caso de la DO Rueda se erige así como un modelo de estudio dentro del panorama vitivinícola español. Su capacidad para aumentar ligeramente sus ventas en un mercado doméstico contractivo y para impulsar con fuerza sus exportaciones señala un camino a seguir: la combinación de una identidad de producto muy definida, el control riguroso de la calidad y una adaptación eficaz a las demandas de los mercados internacionales más dinámicos. En un escenario de incertidumbre, Rueda consolida su estatus como un valor seguro y una denominación de origen resiliente.

Redacción La Gaceta del Vino
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