Raimat construye la depuradora natural más grande de Europa: 80.000 litros de agua purificados al día con juncos y grava
En medio de los viñedos de la finca Raimat, en la D.O. Costers del Segre, un paisaje inusual cobra vida: 40.000 metros cuadrados de humedales artificiales que forman la depuradora natural por gravedad más grande de Europa. Este proyecto pionero, desarrollado en colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), representa un salto cualitativo en la sostenibilidad del sector vitivinícola, purificando diariamente 80.000 litros de aguas residuales de la bodega sin consumo energético y sin productos químicos.
La bodega leridana, certificada como B Corp en 2025 y referente en viticultura regenerativa, ha invertido cerca de dos años en crear este sistema que aprovecha los desniveles del terreno para mover el agua por ocho balsas escalonadas. El proceso filtra el agua mediante lechos de grava y la acción depuradora de más de 200 juncos, que actúan como agentes naturales de purificación.
Un modelo replicable y de cero emisiones
“Una depuradora convencional supone un consumo energético excesivo. Este sistema copia procesos de la naturaleza y permite depurar a un coste energético casi nulo”, explica Joan Garcia, catedrático de la UPC que lideró el apoyo científico. El impacto es cuantificable: cuando el sistema esté a pleno rendimiento (en aproximadamente un año), permitirá un ahorro de 200.000 kWh anuales y evitará la emisión de 65,6 toneladas de CO₂, equivalente al consumo de 30.000 coches circulando un día.
El modelo, destacan sus creadores, es replicable en otras bodegas con suficiente terreno, adaptándose bien al entorno vitícola y a las características biodegradables de sus aguas residuales. No requiere personal de mantenimiento, solo controles semanales de calidad del agua, que tras ser tratada se vierte a un arroyo que desemboca en el río Segre, contribuyendo a la biodiversidad local.
Contexto global: la revolución de los humedales artificiales
Esta iniciativa se enmarca en una tendencia global hacia soluciones basadas en la naturaleza (NBS) para la gestión del agua en la industria. En California, bodegas como Fetzer Vineyards (certificada B Corp desde 2015) implementaron humedales construidos hace una década, reportando no solo depuración, sino un aumento del 40% en biodiversidad local. En Australia, regiones como Adelaide Hills han impulsado proyectos similares como parte de su estrategia de “water stewardship” (gestión responsable del agua), crucial en un país con estrés hídrico recurrente.
La Unión Europea, a través de su Estrategia de Biodiversidad 2030, fomenta explícitamente las infraestructuras verdes como alternativa a las grises, un impulso que sectores como el vinícola están empezando a capitalizar.
Circularidad integral: compostaje y riego de precisión
El proyecto de humedales no es una isla en la estrategia de Raimat. La bodega ha implementado recientemente una planta de compostaje propia que transforma los residuos orgánicos de la viña y la bodega en fertilizante natural, cerrando el ciclo de la materia orgánica.
Además, ha logrado reducir un 20% el consumo de agua en viñedo mediante la combinación de riego de precisión y riego enterrado, una técnica que lleva el agua directamente a las raíces, minimizando la evaporación. Estas innovaciones refuerzan un modelo de economía circular que busca regenerar el suelo y optimizar recursos.
El futuro: sostenibilidad como motor de innovación y resiliencia
Para Joan Esteve, director de Raimat, esta depuradora natural “resuelve un problema ambiental sin generar olores, típicos de las depuradoras tradicionales, y nos acerca a nuestro objetivo de impacto positivo”. La bodega, propiedad del Grupo Codorníu, demuestra con hechos que la sostenibilidad avanzada es técnicamente viable, económicamente inteligente y ambientalmente urgente.
Expertos del sector, como la Plataforma Tecnológica del Vino de España, señalan que iniciativas como esta son clave para la adaptación al cambio climático, reduciendo la huella hídrica y energética de una industria intensiva en recursos.
La depuradora natural de Raimat es más que un proyecto de tratamiento de agua: es un símbolo de una nueva viticultura que entiende la viña como un ecosistema vivo y la bodega como un agente de regeneración. Un modelo que, desde Lleida, aspira a inspirar a toda una industria.

Redacción La Gaceta del Vino
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